La Paz

Puna vive una Cuaresma Samaritana

Sin Jesús y su manera de amar la vida es ceniza y polvo, esta reflexión expresada por la hermana Nieves Gonzalez durante la Eucaristía juvenil de Miércoles de Ceniza se realizó, en la Pastoral Universitaria Arquidiocesana PUNA, con el fin de invitar a los asistentes a vivir una Cuaresma Samaritana.
Con el apoyo de imágenes proyectadas en una de las paredes de la capilla, el padre Alfonso Lopez proclamó el santo evangelio recordando la Parábola del Buen Samaritano. Concluido el relato, Jenny Torrez y Ángela Salinas, participantes del espacio de Teatro en la PUNA, instaron a los asistentes a poner una pausa en sus vidas y detenerse a mirar el sufrimiento de los más necesitados.
Ver, sentir y abrazar expresados en la oración, ayuno y limosna son signos característicos de la Iglesia Católica en Tiempo de Cuaresma.
Padre Alfonso explicó lo que significa cada signo: Ver con los ojos de Dios como lo hizo el Buen Samaritano, que puso una pausa en su camino porque vio el sufrimiento de un hermano. Sentir su dolor, su soledad y abandono retroceder sobre los pasos para acompañarlo en su necesidad, ese es el mejor ayuno. Finalmente, no se puede pensar en la limosna sin entender la importancia de avanzar para ir al encuentro del hermano abrazarlo darle cariño poner sobre uno su carga, para ayudarlo a salir de ese sufrimiento y dolor.
Ver en el hermano necesitado el rostro de Cristo. El Papa Francisco nos alienta a vivir este tiempo con esperanza: “El Señor nos anima: lo poco que somos tiene un valor infinito a sus ojos. Ánimo, nacimos para ser amados, nacimos para ser hijos de Dios”.