Destacadas

Pastoral Penitenciaria de Bolivia califica de limitado el Decreto Presidencial sobre indulto y amnistía

Responsables de Pastoral Penitenciaria de Bolivia emitieron un comunicado, como parte del XII Asamblea Nacional de Pastoral Penitenciaria que se viene llevando a cabo en la ciudad de Trinidad. En el documento se manifiesta la cercanía con los familiares y personas que padecieron el pasado 23 de agosto en la cárcel de Palmasola y califican de limitado el Decreto Presidencial sobre indulto y amnistía.

COMUNICADO PÚBLICO POR LA DIGNIDAD Y LA JUSTICIA

“Busquen la justicia, den sus derechos al oprimido, hagan justicia al huérfano y defiendan a la viuda” (Is. 1,17)

Los participantes de la XII Asamblea Nacional de Pastoral Penitenciaria, iluminados por la Palabra de Dios, animados por el Espíritu Santo e interpelados por la realidad de nuestros hermanos y hermanas privados de libertad, en quienes reconocemos el rostro de Jesucristo, compartimos con la sociedad nuestras reflexiones, propuestas y compromisos en este momento histórico:

1.    Manifestamos nuestra cercanía fraterna con las familias y las personas que padecieron el 23/08/13

En comunión con nuestros Obispos de la Arquidiócesis de Santa Cruz y la Conferencia Episcopal Boliviana, manifestamos públicamente nuestra cercanía fraterna con las familias que perdieron a sus seres queridos en el trágico suceso en la Cárcel de Palmasola y las personas que resultaron heridas. Seguiremos acompañándoles a través de la Pastoral Penitenciaria en esa capital oriental e insistiendo en soluciones estructurales e integrales para que las cárceles dejen de ser espacios de degradación humana, violencia impune y ausencia de Estado y la justicia.

2.    Un Decreto Presidencial sobre indulto y amnistía muy limitado

Como Pastoral Penitenciaria de la Iglesia Católica, en conocimiento de la realidad carcelaria y la administración de justicia, lamentamos que al final se haya aprobado el Decreto Presidencial sobre Indulto y Amnistía, sin tomar en cuenta las observaciones y propuestas de modificación emergentes de varias instituciones y personas, en la perspectiva de corresponder al sentido humanitario del Presidente Evo Morales y mitigar la escandalosa situación de la retardación de justicia, el hacinamiento inhumano y la violencia creciente en las cárceles. En los hechos, niega el espíritu de corresponsabilidad del Encuentro Nacional: “Por una reestructuración integral del régimen penitenciario”.

El alcance del beneficio del indulto por delitos cuya pena sea igual o menor a ocho años, sólo podrá sacar de las cárceles a 601 personas privadas de libertad y de ellas apenas serían: 18 adultos mayores, 34 adolecentes y jóvenes, 12 enfermos graves, 15 enfermos muy graves, 2 personas con discapacidad, 3 padres o madres de familia;  de acuerdo a datos estadísticos proporcionados con anterioridad por la Dirección Nacional de Régimen Penitenciario.

La amnistía, que se activa fundamentalmente para los casos de retardación de justicia no atribuibles a la persona detenida preventivamente, no debería estar condicionarla a delitos cuya pena sea igual o menor a 4 años, tal como establece el Decreto Presidencial, porque en la realidad por esa cantidad de años, difícilmente una persona podría estar en la cárcel. En consecuencia, creemos que se trata de un error no subsanado, ya que se ser deliberada esta previsión, representaría una burla a la población penitenciaria.

3.    Nuestras propuestas específica para un nuevo Decreto Presidencial

a)    Amnistía a favor de aquellas personas en situación de detención preventiva por más de 3 años, concordante con el art.  133 y 239 del Código de Procedimiento Penal, que establece que todo proceso tendrá una duración máxima de 3 años, con las excepciones que plantea el Decreto Presidencial del 11 de septiembre 2013.

b)    Amnistía para personas cuya detención preventiva haya excedido la  sanción penal a imponerse,  sin mayor trámite ni requisitos.

c)    Indulto en favor de personas que tienen sentencia hasta 10 años, de acuerdo a las especificaciones contenidas en el Decreto Presidencial del 11 de septiembre 2013.

4.    Hacia una reestructuración integral

Hay conciencia generalizada de que esta medida no resuelve las causas estructurales de la retardación de justicia, el hacinamiento y la violencia en los recintos penitenciarios, como problemática heredada del pasado. Sin embargo, consideramos que hay condiciones actuales ventajosas, no sólo en la disposición de mayores recursos públicos, sino en la predisposición de las autoridades de los distintos niveles de Gobierno y la concurrencia otras de entidades de la sociedad, para que el Gobierno imprima una voluntad férrea para hacer cumplir la justicia, erradicar la corrupción, asignar mayores recursos públicos para infraestructura, personal y tecnología moderna y asumir responsablemente la finalidad penitenciaria de la rehabilitación y reinserción de las personas privadas de libertad, en condiciones de dignidad.

5.    Renovamos nuestro compromiso pastoral

La Iglesia, a través de la Pastoral Penitenciaria, reafirma su compromiso de coadyuvar en este esfuerzo según sus competencias y posibilidades. Desde la fe y la opción preferencial y evangélica por los pobres, seguiremos fortaleciendo nuestros servicios de acompañamiento espiritual a las personas privadas de libertad, coadyuvando las acciones de terapia ocupacional, formando y capacitando en temáticas jurídicas, asistiendo socialmente a los más necesitados e incidiendo en las autoridades responsables del órgano judicial, legislativo y ejecutivo para que cumplan y hagan cumplir la finalidad última de las cárceles.

Nos unimos en oración para pedir a Dios ilumine a los hombres para hacer justicia humana en función de la dignidad de toda persona y el bien común de la sociedad.

Ciudad de Trinidad,  19 de septiembre de 2013.

Por los participantes,

Monseñor Jesús Juárez Párraga, SDB
Arzobispo de Sucre
Obispo Presidente del Área de Pastoral Social Caritas
Obispo Responsable de Pastoral Penitenciaria Católica de Bolivia
Padre Leonardo da Silva Costa, CSSp
Coordinador Nacional de La Pastoral Penitenciaria Católica en Bolivia y
Encargado de Pastoral Penitenciaria en Palmasola