La Paz

Pascua de resurrección en El Alto y Sucre

Ayer, Domingo de Pascua, miles de fieles reafirmaron su promesa de dar testimonio de la victoria de Cristo sobre la muerte. Tras la vigilia, la Resurrección del Señor unió a la familia católica con misas. No faltaron palmas y huevos de chocolate.

Pascua en Sucre
“Éste es el día en que Cristo ha vencido a la muerte por amor a la humanidad. Alegrémonos y gocémonos por el triunfo del Señor, que es también nuestro triunfo. Comencemos con fervor nuestra fiesta pascual. Hoy el Señor resucitó”, proclamó en la eucaristía de la Catedral Metropolitana de Sucre, el arzobispo monseñor Jesús Juárez. A cientos de kilómetros el mensaje se replicaba en varias capillas, iglesias y templos de todo el país.

Pascua Sucre

Catedral de Sucre

En la homilía, monseñor Jesús Juárez dijo que Pascua es el acontecimiento central de Semana Santa que fundamenta la fe católica. “Esta fiesta no se celebra en un solo día, se extiende durante 50 días, siete semanas, hasta la fiesta de Pentecostés. Hoy el Señor resucitó”, aseguró.
Renovamos nuestra frágil fe”
“Hoy nos llenamos de asombro y alegría porque en nuestra frágil fe muchas veces dudamos del amor incondicional de Dios.
Pero hoy, como sus discípulos cuando vieron la tumba vacía, vemos con asombro el cumplimiento de su promesa que ve renovada nuestra fe y nos llena de esperanza”.

Pascua en El Alto

Pascua El Alto 23

Capilla San Martín de Porres

En la capilla San Martín de Porres de la parroquia Jesús Obrero de la ciudad de El Alto, la Resurrección de Cristo llenó de alegría y gozo a los fieles. A pesar de el pequeño espacio, amigos, familiares y miembros de la comunidad se dieron un abrazo renovados de esperanza.
“Para los cristianos católicos hoy es el día más importante porque Dios ha vencido a la muerte. Creemos en un Dios vivo que vino para quedarse con nosotros”, explicó el uno de los asistentes a la misa, Víctor Flores.
Mientras su pequeño sobrino preguntaba curioso por el motivo de la celebración, Víctor añade que esa misa es el fundamento de las eucaristías dominicales. “Dios esta vivo”, respondió al pequeño que va de su mano.
Como Víctor, en diferentes iglesias, los fieles coinciden en que al ser una ocasión de renovación de la fe también es una día de la unión de la familia en Cristo; entre la comunidad y su iglesia; y entre los mismos fieles que en muchos casos no se ven mas que en estas ocasiones.
“Es un momento de encuentro con personas que hace mucho no vemos. Somos medio kaimas durante todo el año y nos ponemos las pilas en Semana Santa y luego en Navidad, pero siempre es una linda fecha para encontrarnos”, confiesa otro de los presentes.

Roberto Cañaviri, vecino de El Rosario.

“Es un día para la reflexión familiar”
“Es un día de mucha alegría porque Dios ya no está en la tumba ni en la cruz, está vivo y nos llena de vida a todos nosotros y como en toda celebración especial toda la familia se reúne para el festejo.
A la vez debemos sacar algo de la reflexión hecha durante toda la semana porque estamos renovados”.