Internacional

PAOLO GABRIELE, ALIAS ‘PAOLETTO’, LA SOMBRA DEL PAPA BENEDICTO XVI

El mayordomo del Sumo Pontífice, detenido como posible ‘topo’ del Vatileaks

Son tantos dentro y fuera del Vaticano los que no pueden creer que “Paoletto” sea el criminal que ha robado documentos secretos del mismo escritorio del pontífice, para difundirlos entre periodistas y conspiradores.

Nicolas Picardi, el Promotor de Justicia, fiscal del Vaticano interrogó largamente a Paolo Gabriele, que lucía abatido y se justificaba.

Para muchos “Paoletto” es más víctima que delincuente, ha sido manipulado por alguna “mente refinada” protagonista de la guerra por bandas que se combate sin piedad en los pasillos del Palacio Apostólico.

Gabriele tiene 46 años, está casado y con dos hijos. Como uno de los pocos laicos que tiene acceso a las habitaciones donde duerme y trabaja Joseph Ratzinger, de 85, ” Paoletto” era considerado un privilegiado. Y con razón. Estaba todo el día cerca del pontífice, de los archivos y del mismo escritorio del Papa. Comenzaba muy temprano, a las seis, cuando como su camarero ayudaba al anciano pontífice a vestirse y lo acompañaba hasta la capilla papal donde Benedicto celebra la misa ante la “familia pontificia” (es una institución oficial) y algunos elegidos. Hoy se han difundido decenas de videos que muestran al discreto Gabriele mientras sirve la mesa del pontífice o a bordo del “papamóvil”. Siempre con la misma cara casi inexpresiva, de servidor devoto .

Paoletto era ayudante de antecámara en la época de Juan Pablo II, cuando el rol de mayordomo lo cubría un personaje casi legendario: Angelo Gugel. A diferencia de él, participaba en silencio en todas las citas del Papa. Preparaba el dormitorio de noche y se despedía del pontífice, que seguía trabajando.

Algunos vaticanistas dicen que hay dudas en torno a la culpabilidad de Gabriele, que podría más bien ser “un chivo expiatorio”. Falta información para saber cuál es el grado de culpabilidad de Paoletto, cuya vida lucía transparente como en un acuario .

En su libro sobre los documentos secretos del Papa, que en parte revela, el periodista Gian Luigi Nuzzi sostiene que su fuente es “María”, nombre que esconde la identidad de El Cuervo. “María” explicó que los mostraba para que el Papa tome decisiones contra las facciones en lucha. En el libro, Gabriele es citado sólo con nueve palabras para decir cuál es su función. Es el primer citado de la “familia pontificia”. Esa aparición puede tener ahora un significado. Pero en realidad, muy pocos saben mucho o algo y casi todos no saben nada.