“La identidad de la Iglesia es plural. Hay diversidad de carismas, diversidad de dones, pero todos suscitados por un mismo Espíritu. Tenemos que acostumbrarnos a la diversidad pero sin destruir la unidad, pues la unidad no excluye la diversidad”.
“La unidad es la aspiración de la Iglesia. Un Ecumenismo sano es aquel que aspira a una verdadera unidad. No puede haber unidad sin Eucaristía. No hay unidad sin verdad”.


