Análisis

P. Miguel Manzanera SJ: “Obispos de Bolivia alertan sobre falsos obispos y sacerdotes”

Mons. Aurelio Pessoa, Secretario de la Conferencia Episcopal Boliviana, el 11 de agosto de 2016, ha leído un comunicado en el que alerta al pueblo de Dios en Bolivia para no dejarse engañar por sacerdotes falsos o inhabilitados que ofrecen sus servicios de misas y otros sacramentos a celebrarse a domicilio o en otros lugares profanos.
Informa sobre una agrupación, autodenominada “Iglesia Católica Apostólica Nacional Boliviana”, que actúa en El Alto y en La Paz y está presidida por Richard Lipacho Zambrana, sacerdote católico quien fue dimitido por la Santa Sede el 24 de Septiembre del año 2012, quedando inhabilitado para ejercer las funciones sacerdotales. En ese grupo hay otros sacerdotes dimitidos o suspendidos por sus respectivos obispos y también exseminaristas que dentro de la agrupación han sido ordenados diáconos o presbíteros de forma inválida.
Recordamos que no es la primera vez que en Bolivia sucede una ordenación inválida. Ya el 29 de junio de 2013 se celebró en el Coliseo de la Coronilla en Cochabamba, la ordenación episcopal de Javier Ticona Martínez, sacerdote de la Diócesis Castrense, que estaba suspendido por actos irregulares. Ticona fue “consagrado” Obispo de la Iglesia Católica Apostólica Renovada del Estado Plurinacional de Bolivia. Esta ordenación inválida e ilícita, fue realizada por el peruano Juan Ernesto Iriarte Blas, quien nunca fue ordenado válidamente en de la Iglesia Católica Apostólica Romana.
Desde la perspectiva de la Iglesia Católica presidida por el Papa, Obispo de Roma, estas iglesias Confunden a la población al celebrar ordenaciones falsas e inválidas. Reclutan a algunos exseminaristas, sacerdotes y diáconos católicos suspendidos o sancionados, que viven concubinados o sin someterse a la autoridad del Papa o del Obispo respectivo. Pretenden ganarse la vida celebrando misas, bautismos, matrimonios y otros actos religiosos.
Según el Código de Derecho Canónico, vigente en la Iglesia Católica desde 1983, los sacerdotes u obispos que han sido ordenados sin autorización del Papa, han cometido el pecado grave de cisma, ya que han rechazado la sujeción al Papa y/o la comunión con los miembros de la Iglesia (Obipos) a él sometidos. Han incurrido en la excomunión automática, es decir ya no pertenecen a la Iglesia Católica, siendo sus actos sacerdotales inválidos o al menos ilegítimos (cánones 194, 290, 751, 1364).
La Congregación para Doctrina de la Fe (CDF) con la autorización del Papa el 15 de julio de 2010 ha publicado las “Normas sobre los delitos más graves”. La CDF actúa como Tribunal para juzgar también los delitos contra la fe: herejía, cisma y apostasía. El Obispo respectivo puede juzgar en primera instancia o por decreto extrajudicial y también presentar recurso ante la CDF.
En Bolivia para evitar la confusión de los fieles católicos, el Secretario de la Conferencia Episcopal Boliviana ha dado a conocer el comunicado: “Al pueblo de Dios en Bolivia: no se dejen engañar”, juntamente con el díptico “Por una Iglesia Católica consciente, informada y corresponsable”, donde se exponen los antecedentes, los criterios pastorales y las pautas de acción, así como los teléfonos de contacto de las respectivas diócesis, para que puedan denunciar o recibir información sobre estos sacerdotes falsos.
Roguemos a Jesús, el Hijo de Dios, quien fundó una sola Iglesia bajo la autoridad de Pedro y sus sucesores (Mt 16, 18), para que dentro de ella mantengamos el Espíritu de unidad en la verdad y en la caridad como el distintivo de identidad de los verdaderos discípulos: “En esto conocerán que son mis discípulos, si se aman los unos a los otros” como yo les he amado (Jn 13, 34). “Que todos sean uno” (Jn 17, 21)”.