La Paz

P. Abiyu: “Aquellos presos que saben en su conciencia que están injustamente nos dirigimos a ellos y les decimos, ánimo no se cansen de pedir a Dios”

Este domingo 24 de julio, desde la Basílica menor de San Francisco en la ciudad de La Paz, el padre Samuel Abiyu, Rector de la Basílica, reflexionó sobre los privados de libertad para que tengan una justicia digna y pidió a los presos que están injustamente recluidos, no perder la fe, “ánimo no se cansen de pedir a Dios insistentemente”.

Por motivos de fuerza mayor y como estaba programado, Mons. Giovani Arana, Obispo de la Diócesis de El Alto, no pudo animar la eucaristía de hoy, por lo que el p. Abiyu celebró la ceremonia religiosa.

HOMILÍA DE HOY DOMINGO 24 DE JULIO DE 2022

La primera lectura tomada tomada del Antiguo Testamento de Génesis, es la continuación si se han dado cuenta, del anterior domingo, y en ella se nos da a conocer que Abraham era amigo de Dios. Pero en el fondo la intencionalidad de Abraham ¿cuál es? Pedir por los justos, porque no es justo, que los justos paguen por pecadores, y por lo tanto Abraham insiste, como si fuera con su propio amigo, hasta bajar el número de Dios. El número no es tan importante sino la relación que tiene Abraham con Dios y el pedir por aquellos justos, y claro después vamos a saber que todo aquello va a desencadenar en la destrucción de Sodoma y Gomorra que eran ciudades que estaban al sur del mar muerto.

En la segunda carta que escribe San Pablo a los cristianos de Colosas, una vez más, por medio de ellos San Pablo nos viene a decir de que el bautismo que hemos recibido de Cristo es el bautismo que estuvo esperándose por todos los siglos, por todos los tiempos, es aquello que han anunciado los profetas. En el bautismo de Jesús todos hemos sido sepultados, pero también, todos corremos su misma suerte y cuál es la suerte que nos espera?, la resurrección.

El anterior domingo les di una tarea a los que vienen a la Basílica y era leer la carta apostólica que nos mandó el Papa Francisco recientemente, que se llama Desiderio Desideravi, es una carta para que nosotros meditemos acerca de la sagrada liturgia y que devolvamos su valor verdadero, les invito a leer este carta que nos manda desde el magisterio.

No olvidemos, que es nuestra obligación como bautizados, leer los documentos que nos envía el papa o nuestros obispos de la CEB, debemos leerlas, les animamos; pero en este documento nos dice el Papa Francisco, de que Dios crea el agua pensando ya en nuestro bautismos, para purificarnos por eso se uso también el agua en tiempos de Noé para purificar el mundo de personas que no valían la pena.

Por eso también Dios hizo pasar por medio del mar rojo a su pueblo para que pasen a la libertad, y el mismo dice que en las aguas se cernía el espíritu de Dios, ya lo estaba santificando y por último del costado de Cristo traspasado por la lanza del soldado, sale o brota sangre y agua y esa agua es que a nosotros nos ha purificado el día de nuestro bautismo, y esta agua nos vuelve hijos de Dios nos configura con Cristo.

Por tanto queridos hermanos lo que hoy nos recuerda San Pablo, es que nosotros, pasamos de la carne a la vida espiritual y a la vida verdadera.

En el Evangelio que acabamos de escuchar la forma de orar, del cómo debemos orar, pidan busquen y llamen, lo vamos a dividir en cuatro partes, La primera parte es la necesidad de los discípulos de querer aprender algo, por eso le piden a Jesús que les enseñe porque ven que constantemente orar a Jesús, y le piden, ¡por favor enséñanos Jesús!

En la segunda parte enseña cómo debemos orar cuando nos dirijamos a Dios con cariño, entonces hace dos alabanzas a Dios padre; santificado sea tu nombre, venga tu reino. Luego hace tres peticiones más humanas; danos cada día nuestro pan. Luego perdona nuestros pecados y después no nos dejes caer en la tentación. Son así tres peticiones, posteriormente después de enseñarle a orar, viene una pequeña parábola para decirnos que debemos ser insistentes en nuestras oraciones.

Queridos hermanos, tantos hermanos nuestros privados de libertad, muchos de ellos no tienen una sentencia justa, muchos de ellos están por venganza política o cualquier otra que sea, pero que les ha favorecido la justica humana que siempre es corruptible. Aquellos presos que saben en su conciencia que están injustamente, no están pagando nada, nos dirigimos y les decimos, ánimo no se cansen de pedir a Dios insistentemente como nos lo pide Jesús hoy.

Y que nosotros pidamos por ellos como hizo Abraham, por los justos de Sodoma y Gomorra, para que pues de una vez tengan una sentencia justa, que si deben pagar algo que lo hagan porque han incurrido en ella, pero preventivamente estar privado de libertad para después decir, me había equivocado. Pero, ¿quién reconstruye todo el daño que se ha hecho?, de seguro que Dios, por eso les pedimos que no se cansen de orar, de pedir al señor insistentemente como nos dice hoy Jesús en el evangelio, porque Dios es bueno y si le pedimos insistentemente de seguro nos escucha. Aquellos que estaban pasando por problemas familiares sociales, económicos, sigamos insistiendo que el Señor nos va a escuchar no tengamos miedo de pedir.

Pero no olvidemos que cuando tengamos, también tenemos que dar, no es solamente pedir sino también tenemos que responder.

Hoy, ¿hemos pedido ya algo al señor?, ¿hemos hecho un compromiso para dar algo también? Queridos hermanos, que el señor mismo nos de la fortaleza y la valentía de seguirle fielmente y que el mismo venga en nuestra ayuda y a nuestro auxilio.

Fuente: Prensa CEB