Internacional

Oremos por la paz en Gaza, donde hasta se hace difícil rezar

(Gualeguaychú)  El obispo de Gualeguaychú, monseñor Jorge Lozano, reflexionó sobre la tensión y violencia en Medio Oriente y se refirió puntualmente al modo como golpea en niños inocentes, en esos niños de “juguetes rotos” en la Franja de Gaza. Tras describir el panorama desolador y destructivo, lamentó que hasta rezar se haga difícil allí. Recordó que “el miércoles pasado se encontraron para rezar por la paz referentes de diversas confesiones religiosas en la catedral de Buenos Aires. Cada uno, en su propia fe oró –algunos con cantos– y se comprometió en la búsqueda de la paz” y repitió la frase de Pablo VI “Todo se pierde con la guerra. Todo se gana con la paz”, que el cardenal Jorge Begoglio memoró en esa oración interreligiosa e invitó a sumarse a otros momentos de plegaria compartida por realizarse mañana, martes 27 de noviembre, a las 20, en el Gran Templo de Paso, y el miércoles 5 de diciembre en una mezquita. “Paz, Hetep, Peace, Paix, Kapayapaan, Pace, Salam, Shalom, Pax, Pyguapy… En todos los idiomas y con todas las letras. Es urgente nuestra oración y compromiso”, aseveró.

El prelado dijo que “en estos días centré mi atención especialmente en los niños de Gaza para rezar por ellos”.

“Muchos niños murieron sin conocer la paz y la justicia. Otros quedarán mutilados, como para tener una huella permanente en su cuerpo del horror de los misiles. Están también quienes quedaron huérfanos al cuidado de vecinos o familiares. Es común que los niños tengan miedo a la oscuridad o las tormentas. Pero no es natural que en ellos se instale el miedo a jugar afuera o estar bajo techo, miedo a no saber si papá regresará del trabajo o mamá de hacer alguna compra”, aseguró.

El prelado señaló que “en las calles de Gaza hay miedo y desamparo. El llanto de los niños es el resultado de la locura y necedad de los adultos. Casi podría escucharlos” y agregó: “Imágenes de los diarios, la televisión, Internet nos acercan la crueldad, la brutalidad, el sinsentido, el desprecio a la dignidad humana”.

“Es difícil rezar allí. En esta semana se publicó un artículo en un diario de tirada nacional con el testimonio de un sacerdote y dos religiosas argentinos que están viviendo en la única parroquia católica sirviendo en la fe a ese pueblo. Celebran misa fuera del templo por temor a los bombardeos, tuvieron que suspender las clases del colegio parroquial y todas las actividades pastorales. Hasta rezar se hace difícil”, admitió.

“La gente no quiere salir de sus casas y se hace complicado brindar acompañamiento a las familias que sufren por la muerte. Otros están abrumados por el pánico que provocan los estruendos, algunos más cercanos que otros.

La diplomacia mundial choca con intereses políticos internos y económicos globales. Muchos queremos la paz pero los responsables de instalarla en Gaza parecen ocupados en otros quehaceres”, agregó.

El obispo recordó que “el miércoles pasado se encontraron para rezar por la paz referentes de diversas confesiones religiosas en la Catedral de Buenos Aires. Cada uno, en su propia fe oró –algunos con cantos– y se comprometió en la búsqueda de la paz”.

Monseñor Lozano repitió la frase de Pablo VI “Todo se pierde con la guerra. Todo se gana con la paz”, que el cardenal Jorge Begoglio memoró en esa oración interreligiosa, e invitó a sumarse a otros momentos de plegaria compartida por realizarse mañana, martes 27 de noviembre, a las 20, en el Gran Templo de Paso, y el miércoles 5 de diciembre en una mezquita.

“Paz, Hetep, Peace, Paix, Kapayapaan, Pace, Salam, Shalom, Pax, Pyguapy… En todos los idiomas y con todas las letras. Es urgente nuestra oración y compromiso”, concluyó.