La noche del tercer día del VIII Congreso Nacional Misionero en Oruro se transformó en una celebración llena de color y alegría gracias a un vibrante festival cultural. Las diferentes jurisdicciones eclesiales de Bolivia deleitaron a los asistentes con bailes típicos de sus respectivas regiones, resaltando la riqueza y diversidad cultural del país.
Los trajes coloridos y la energía de los danzarines llenaron el lugar de un espíritu festivo, contagiando a laicos y sacerdotes, quienes también se unieron a la pista de baile. La noche culminó con un mini carnaval presentado por la Diocesis de Oruro, poniendo un broche de oro a una jornada inolvidable.
El VIII Congreso Nacional Misionero continúa siendo un espacio de encuentro, celebración y fortalecimiento de la comunidad eclesial en Bolivia, integrando la cultura y la fe en una experiencia compartida por todos los participantes.

























