Análisis

Nataly Carrasco: Corpus Christi, Pan del amor de Dios

“Lleva el pan del amor de Dios en tus manos”, a tus hermanos, fue la exhortación reiterativa del Arzobispo de La Paz, Monseñor, Edmundo Abastoflor, este 20 de junio en que la Iglesia Católica Celebra la Festividad del Corpus Christi y más de 10 mil fieles, se congregaron en el Teatro al Aire Libre Jaime Laredo en un solo lenguaje de alabanza y adoración al “Amor de los Amores”, Jesús Sacramentado.
Con el propósito de participar de la santa Eucaristía con un corazón contrito, los fieles que llegaron antes de dar inicio la celebración, gozaron del privilegio de recibir la absolución de sus pecados a través del sacramento de la Reconciliación instituido por un contado pero significativo grupo de sacerdotes con albas blancas.
La celebración eucarística fue presidida por su excelencia Toribio Cardenal Ticona quien acompañado de los obispos y sacerdotes de la arquidiócesis paceña oró por lo fieles asistentes y por los hermanos quechuas, aymaras y guaraníes  de Bolivia.
Durante la Liturgia de la Palabra, un niño como debió serlo el rey David cuando entonaba himnos de alabanza y adoración a Dios, llevó al pueblo de laicos congregado, a un recogimiento espiritual, fruto del Salmo responsorial que tuvo a bien interpretar como canto.
Haz que ese pan que es Cristo mismo se multiplique, como en la multiplicación de los panes, es Dios que te alimenta y hace multiplicar su amor a través de ti de tu acción. Esa es la misión de los cristianos: llevar, paz esperanza y amor a los más necesitados, sostuvo Monseñor Abastoflor durante su homilía.
Hemos venido a apoyar a nuestro Cardenal Ticona, dijo con notorio orgullo el profesor Ramiro Guzman, encargado de la Banda de Música de la Unidad Educativa Santa María Cenafi quien, además, afirmó que ser católico y participar de estos espacios de fe y comunidad nos une a todos como una sola familia.
Antes de concluir la celebración eucarística, como ya es tradicional, con motivo de acompañar al Santísimo Sacramento se invitó a las parroquias, unidades educativas, comunidades de fe e instituciones de la Iglesia a ser partícipes de la solemne procesión de Corpus Christi que recorrió El Prado paceño y la Avenida Mariscal Santa Cruz hasta el atrio de la Basílica de San Francisco, lugar en el que el cardenal Ticona dio su bendición a un manto de fieles que congregados con reverencia y algunos puestos de rodillas adoraron a Jesús Sacramentado.
Corte terrenal y corte celestial se congregan hoy en el mundo entero para rendir tributo a aquel que habiéndonos amado tanto no quiso separarse de nosotros, sino que vive en nuestro ser cada vez que comulgamos.