Cochabamba

Narcotráfico y represas hidroeléctricas tienen un fuerte impacto ambiental y social, Mons. Herbas en el Sínodo Amazónico

Mons. Herbas en Sínodo Amazonía

“Hago notar el impacto del cultivo de la hoja de coca, teníamos un tope máximo de 12.000 (hectáreas) y el gobierno de Bolivia ha aumentado a 23.000… Hago notar también el impacto ambiental de las represas hidroeléctricas que se están haciendo en el Parque Carrasco”, señaló Mons. Jorge Herbas, Obispo de la Prelatura de Aiquile durante la congregación general del Sínodo para la Amazonía, que se realiza en Roma desde el 6 de octubre y se prolongará hasta el 27 de octubre.

El Obispo hizo referencia a las problemáticas que presentan el Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS) y el Parque Nacional Carrasco, exponiendo la temática de la incidencia de la colonización, el narcotráfico y la construcción de represas hidroeléctricas.

Por un lado la forma de vida de los originarios y el aumento de población y por otro el impacto de cultivo de la hoja de coca que tiene un aumento de 12.000 a 23.000 hectáreas, trayendo consecuencias que desembocan en narcotráfico, delincuencia y drogadicción.

El Obispo manifestó su preocupación por el impacto ambiental que se sufrirá a causa de las represas hidroeléctricas chinas en el Parque Nacional Carrasco, que ha pasado de ser un “paraíso” a un lugar deforestado.

En su intervención Mons. Herbas también habló del trabajo de la Iglesia en el territorio donde la Prelatura de Aiquile cuenta con cinco parroquias conformadas y rescata el aporte de los llamados “inculturados” que no  en todos los casos tienen una mentalidad extractivista y de explotación, sino que  aportan con su cultura y fe, promoviendo nuevas vocaciones para la Iglesia.

En la oportunidad también aborda el tema de la juventud y la pérdida de identidad, además del peligro de la drogadicción y otros peligros causados por el narcotráfico.

Un llamado a la conversión pastoral y ecológica y un saludo al pueblo Boliviano

“Saludar al pueblo boliviano a mi jurisdicción en la Prelatura de Aiquile, a todos los fieles originarios y migrantes, somos pueblo de Dios y queremos caminar hacia una ecología integral en Bolivia”, saludó Mons. Herbas a tiempo que resaltó que entre sus propuestas para una Ecología Integral se encuentra el desarrollo alternativo, la producción  frutícola, agrícola, tropical y no solo de hoja de coca, espera que los mercados internacionales se abran a la producción de la Amazonia.

Desde su participación en el Sínodo el Obispo nos propone el trabajo en la pastoral ecológica, la conversión pastoral y el deseo de una Iglesia que se renueve, sea participativa e incluyente. Así como la posibilidad de instituir nuevos ministerios para laicos y el protagonismo de las mujeres “que sean iniciativas con buena formación, reconocidos y sostenidos por la Iglesia”, señaló.

Mons. Jorge, aseguró que el Sínodo es una experiencia significativa, en la que se deja ver la riqueza pluricultural y multiétnica, que se une en un pedido clamoroso de respeto a los pueblos indígenas originarios y la expulsión de los mega proyectos en el territorio.

En los próximos días el Sínodo conformará círculos menores, donde se podrá analizar mejor las temáticas.

El Prelado  confesó sentirse  orgulloso de representar nuestro país, orgulloso de la riqueza del país y de poder dar una palabra en defensa de la Amazonia y hace una llamado a la conversión ecológica: “ojala podamos tener esta sensibilidad de cuidar el medio ambiente, llevar una vida más austera y evitar todo aquello que contamina el medio ambiente. Con austeridad hacer uso de los recursos que Dios nos ha dado en la creación para que la cuidemos y no para que la destruyamos”.

 

[Fuente: Amazonizar Bolivia]