Santa Cruz

Mons. Solari a los Jóvenes: “déjense contagiar de la presencia de Cristo y sientan que al que ayudan o al que visitan es a Jesús”

En el marco del III Encuentro Nacional de Estudiantes Católicos de Bolivia que se realizó del 2 al 4 de septiembre en la Arquidiócesis de Santa Cruz, Mons. Tito Solari, Arzobispo emérito de la Arquidiócesis de Cochabamba dió testimonio de vocación y profundizó el tema de actos de misericordia frente a más de mil jóvenes congregados. Y los invitó a descubrir en el más necesitado el rostro misericordioso de Jesús.

 Como relata la página iglesiasantacruz.org, “con un lenguaje sencillo, Monseñor fue contando parte de su vida y cómo el haber convivido con presos, prostitutas, niños de la calle y personas muy pobres le enseñó a vivir con sencillez y a reafirmar su convicción de que Cristo está en el corazón de los desprotegidos y necesitados”.

 “Jóvenes Dios pone su corazón dentro de la miseria humana y allí habita. Dentro de las personas que sufren habita Cristo y hoy los desafío: a mirar a un hombre pobre y a ver si logran ustedes creer que Jesús habita en el corazón de esta persona. Cuando salgamos de este encuentro tenemos que tener una visión de fe diferente y miremos a las personas más desprotegidas con una mirada de fe y amor, con la misma mirada que miramos al Santísimo Sacramento” exhortó.

“Pidamos al Señor juntos esta gracia que nos de la fe de reconocerlo presente en los pobres, en los enfermos, en los presos, en los niños y en todos los que sufren, pidamos esta gracia al Señor y les invito a que cada día hagan algún gesto, algún acto de fe, cuando caminemos por la calle y encontremos a algún desprotegido o cuando visitemos algún enfermo ayudemoslo pero no lo hagamos solo por compasión; jóvenes déjense contagiar de la presencia de Cristo y sientan que al que ayudan o al que visitan es a Jesús, visiten a los enfermos con una actitud de fe reconociendo que ahí donde hay dolor y sufrimiento está el corazón de Jesús”.

“El Don más grande que me ha hecho el Señor es el poder estar al lado de los pobres y los enfermos” afirmó Monseñor Tito a tiempo de contarles que durante los años que vivió en Santa Cruz, una vez celebró su cumpleaños con enfermos, prostitutas y ex presidiarios, aquella noche rezaron el rosario y fue para él “el regalo más grande” que le hizo el Señor “estar al lado de los preferidos de Jesús”.

“Mis queridos jóvenes, deseo que todo esto no quede solo en palabras sino que de este encuentro  lleven el propósito de ir haciendo actos de  fe en la presencia viva de Cristo en los marginados, en los hambrientos, en los sedientos, desnudos, peregrinos, presos, enfermos y en toda ser humano que necesite de nosotros. Jóvenes les invito a descubrir en el más necesitado el rostro misericordioso de Jesús”.