Análisis

Mons. Roberto Flock: El amor no hace mal al prójimo.

Jesús nos enseña a corregir unos a otros como hermanos, contando con su presencia y por consiguiente implicando hasta el cielo en nuestras ataduras, que como nos demuestra el Papa Francisco, son lazos de ternura y solidaridad, más que de leyes y condenas, con estas palabras, el Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Cochabamba invita a tomar consciensia de la importancia del medio ambiente en nuestro cotidiano vivir.

Mons. Roberto Flock realiza este pedido en el marco de la celebración del Día del Peatón que se llevó a cabo el día de ayer en toda Bolivia.

Domingo 3 del Año, 7 de septiembre, 2014

Queridos hermanos
Hoy es Domingo, es decir: “Día del Señor”.

También celebramos nuevamente un “Día del Peatón y Ciclista”. Imagínese, si toda la cuenca del Río Rocha desde Sacaba hasta SipeSipe fuese un gran parque con césped y flores cultivados, con un ciclo vía, ycon áreas para jugar con los niños, o descansar como familia, y gozar de aguas cristalinas pasando en medio de ciudad. Qué lindo si fuese un lugar como se describe en el Salmo 23: “El Señor es mi pastor, nada me puede faltar. Él me hace descansar en verdes praderas. Me conduce a las aguas tranquilas y repara mis fuerzas.”

Como todos sabemos, la realidad es todo lo contrario. Las aguas son contaminadas y hediondas; es peligroso pasa debajo los puentes, y el río tiene poca belleza por la basura que llega allí.Es como si la ciudad fuese un bebé que todavía no sabe utilizar el baño; hay que cambiarles los pañales hasta que aprenda.

Cuando los papás cambian los pañales a su bebé, les mira la cara, les hace reír y les perdona su falta de control;  pues es bebé, y es su bebé. Lo ama, pero también se alegra cuando semejante atención ya no es necesaria.

Así nos habla cariñosamente la Palabra de Dios que escuchamos hoy en las lecturas. Dios ama a su pueblo, pero quiere “que abandone su mala conducta”, la que le ensucia hasta amenazar su vida (Primera lectura). “Porque Él es nuestro Dios,y nosotros, el pueblo que Él apacienta, las ovejas conducidas por su mano.” “¡Ojalá hoy escucháramos su voz!”(Salmo Responsorial).

San Pablo escribe: “Qué la única deuda con los demás sea la del amor mutuo” (Segunda Lectura). Si supiéramos vivir esto; no solamente dejaríamos de contaminar el Río Rocha; podríamos vaciar nuestras cárceles, llenos como son de las tragedias humanas de nuestra sociedad, que nacen por deudas donde no existe amor, perdón y comprensión.

Jesús nos enseña a corregir unos a otros como hermanos, contando con su presencia y por consiguiente implicando hasta el cielo en nuestras ataduras, que como nos demuestra el Papa Francisco, son lazos de ternura y solidaridad, más que de leyes y condenas. Aunque nos sentimos pocos, como dos o tres, reunidos en nombre de Cristo, a ver si no podemos con la ayuda del Padre celestial, y de Jesús el Buen Pastor, anticipar en la Llajta, aguas de quietud, verdes praderas y aquel “amor no hace mal al prójimo”.

Mons. Roberto Flock
Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Cochabamba