La Paz

Mons. Pedro: “El que viene nos hace soñar con una Bolivia mejor, para que nos reconozcamos hermanos a pesar de nuestras diferencias”

La mañana de este domingo desde la Basílica Menor de San Francisco Mons. Pedro Fuentes, Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de La Paz celebró la eucaristía en este segundo domingo de adviento, alentando a los fieles a tomar el ejemplo de Juan el Bautista, y ser profetas convertidos a Dios, que con ilusión, caminan al encuentro espiritual con el Señor que nacerá en Belén y en la casa de cada familia en esta navidad.

En su reflexión Mons. Pedro tomó como ejemplo a Juan el Bautista, un hombre de Dios que se presenta en el desierto predicando, y tenía la misión de bautizar a la gente, lo que significaba conversión y arrepentimiento de los pecados: “la gente le tenía respeto, él era un profeta y santo de Dios, y decía: ¡conviértanse, porque está cerca el reino de los cielos!”, “Juan hablaba con autoridad, era un hombre que le entregó su vida a Dios, y cuando a Dios tienes, todo tienes; él eligió este estilo de vida, y por eso, y por lo que hablaba a la gente de varios lugares, iban a su encuentro, querían escucharle, verle y hacerse bautizar, porque entendían que esto significaba el perdón de sus pecados”, dijo Mons. recalcando que la Fe es una llama encendida en el corazón y que este tiempo de espera es para rectificar actitudes y tener la capacidad de mirarse a uno mismo, cambiar las cosas malas y tener la capacidad de convertirse con esperanza e ilusión.

“Jesús quiere ser nuestro camino, verdad y vida, Él lucho por una fraternidad universal, quiere  que nos reconozcamos como hermanos, nos ha enseñado el padre nuestro, nos ha dicho que tenemos un solo Padre para todos, nos ha querido hacer entender que amando a todos, ricos y pobres, santos y pecadores, amigos y hasta a los enemigos, ese es el camino del cristiano, si dejamos que en nosotros se pose el espíritu del Señor como lo dice Juan el Bautista, también nosotros seremos personas fraternas, solidarias y nunca excluyentes”, manifestó Mons.

Al finalizar su homilía y en este tiempo de espera y camino al nacimiento de nuestro Señor, Mons. Pedro exhortó: “Hermanos no juzguemos a los demás por las apariencias, siempre actuemos con justicia y rectitud, ante Dios todos somos iguales, y no es posible la verdadera conversión cristiana sin este propósito de amar a Dios y al prójimo. Que en nuestras palabras y obras se note que estamos bautizados con el Espíritu Santo y el fuego de nuestro Señor, así lo hizo Juan y así debemos hacerlo cada uno de nosotros, si así lo hacemos, convertidos a Dios y al prójimo, estaremos caminando al encuentro espiritual con ese Dios niño que viene y que nacerá en Belén en tu casa y en tu corazón, ojalá que le estés aguardando con ilusión”.