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Mons Osca Aparicio: Las sacristías están en las calles, en este mundo, en los más necesitados

El domingo del Buen Pastor, Mons. Oscar Aparicio Céspedes, Arzobispo de Cochabamba presidió la Eucaristía dominical en la Catedral de San Sebastián.

Durante su homilía reflexionó sobre la importante misión del Pastor. Mencionó que “No hay Pastor sin rebaño”, refiriéndonos a que somos el Rebaño que Dios ama y por ende cuida y acompaña, en los momentos de alegría como de penar.
“Dios está atento a nuestras necesidades, nos ama y nos tiene en sus manos. Dios resucitado nos sujeta en sus manos, las manos crucificadas, heridas por los clavos son las que nos cuidan y acurrucan para no dejarnos”. Dijo Mons. Oscar refiriéndose a Cristo el Buen Pastor que por su resurrección se convierte en el eterno pastor de su grey. “Estamos tatuados en las manos de Dios”. Se refirió también al cariño y cercanía de Dios, que como una madre no dejará que le pase nada a ninguno de sus hijos. “Dios nos lleva en sus hombros”.

Invitó a poner confianza en el Buen Pastor principalmente reconociendo la fragilidad humana que necesita del amor. También invitó a orar por vocaciones. “Oremos por las vocaciones, pero principalmente por las familias que son los espacios para hacer crecer la vocación”.

Remarcó de forma particular la situación de los pastores de cada jurisdicción eclesial de Bolivia, quienes viendo la realidad de sus comunidades expresan su preocupación por lo que sucede. Es el caso de la Carta Pastoral sobre Narcotráfico y drogadicción “Es una preocupación la realidad de nuestra sociedad, que destroza las familias por eso hicimos un llamado a todos para enfrentar este flagelo, a todas las instituciones, para cuidar a nuestra niñez y juventud.

También se refirió a la situación del aborto, que disimuladamente quiere ingresar en las leyes en Bolivia. “Pedimos respeto a la vida, principalmente desde la concepción. Cualquier cosa que incite al aborto es algo que va contra Dios.

Expresó su pesar por las acciones de los discapacitados. “Pedimos atención a los más pobres, a los más necesitados. Pedimos que nuestros hermanos que están marchando sean atendidos. “Les invito a poner la mirada en nuestros hermanos discapacitados, que sufren por reclamos sobre sus necesidades”.

Concluyó su homilía diciendo: “Estamos para trabajar con nuestro pueblo. Si preocuparnos por las problemáticas de los que sufren en encerrase en las sacristías. Las sacristías están en las calles, en este mundo, en los más necesitados”.