Internacional

Mons. Martínez: Evangelizar la cultura interpretando sus códigos y con paciencia

El obispo de Posadas, monseñor Juan Rubén Martínez, destacó que “nuestro Sínodo de 2007 fue eminentemente pastoral y quisimos celebrar los 50 años de la diócesis buscando caminos de evangelización en este inicio del siglo XXI. Sabemos que estamos en un cambio de época que nos exige tener una comprensión de la realidad en que vivimos, y amar a Dios y a nuestros hermanos, como a nosotros mismos, como nos enseña en el Evangelio”.

“Sólo aquellos que amamos podemos evangelizar, porque la misión de la Iglesia no es condenar al mundo, sino salvarlo”, subrayó y agregó: “Esta cuestión de situaciones difíciles que tendremos que encarar, implica nuestros tres temas elegidos en el Sínodo: el laico y la santidad en el mundo; cómo evangelizar a los jóvenes y cómo evangelizar a la familia”.

El prelado pidió tomar conciencia de que “el pluralismo social, está instalado de hecho en la realidad, y carece de sentido, en nuestra pastoral, vivir enojados o frustrados por lo que nos toca”.

“Muchas veces encontraremos que esta realidad contradice nuestros criterios, y es cierto que no tendremos que ceder a nuestra identidad, desde ya que no, por eso tenemos que ser discípulos misioneros, es decir, tenemos que ser testigos de Cristo en esta realidad, pero si nos equivocamos de realidad y la idealizamos, no la podremos evangelizar”, advirtió.

“Con esta realidad convivimos en nuestra pastoral, con posturas diferentes, con rutinas, en la inestabilidad, con la ausencia de la visión de conjunto, con una cultura fragmentada, con una cultura que vive en contacto permanente con lo efímero y con lo descartable. Los agentes de pastoral muchas veces, no encontramos cómo comunicar el Evangelio en este contexto cultural cambiante. Si no partimos de una verdadera comprensión de la realidad, difícilmente podremos llegar a nuestros jóvenes y a nuestras familias”, indicó.

El obispos reconoció que “los temas frente a lo nuevo pueden provocar, también, en nuestros agentes de pastoral, actitudes regresivas hacia lo tradicional, peleándose desde una realidad que ya no existe, con discursos rígidos, y no pudiendo encontrar respuestas que lleven a asumir los desafíos de la nueva realidad, que permitan anunciar a Cristo, el Señor”.

“En este contexto deberemos evangelizar y humanizar nuestra cultura, interpretar sus códigos, corregir, asumir y plenificar”, sostuvo.

Por último, monseñor Martínez indicó que hay que “tener paciencia, la pastoral exige paciencia en estos procesos de evangelización. Cuando pretendemos ser eficientistas o exitosos en la pastoral, o ir demasiado rápido, corremos el riesgo de violentar el camino discipular”.