La Paz

Mons. Juan Vargas: “Llamados a aprender de los pobres”

A tiempo de comentar las lecturas de la liturgia, Mons. Juan Vargas, obispo de la Diócesis de Coroico, invita a aprender los valores de escucha, fraternidad y sintonía con la naturaleza que practican los pobres. Su llamado fue parte de la homilía de este domingo en la eucaristía celebrada junto a casi 300 jóvenes de la pastoral juvenil de esta diócesis que iniciaban su encuentro el pasado 4 de julio.

 

Queridos hermanos:
Cada vez que vamos a la misa, vamos llevando consigo nuestras alegrías, esperanza y también nuestras preocupaciones y angustias, para presentar todo esto al Señor. El mensaje de hoy es precisamente que el Señor nos invita a acercarnos a Él porque él es la alegría y la felicidad y nos ofrece el descanso y la paz.
Acudimos a Dios para pedirle el perdón de nuestros pecados. No podemos pretender ser ángeles o santos, sino reconocer que somos pecadores. Una vez que conseguimos su gracia, alabamos a Dios por todo lo que nos regala.
Normalmente lo que más presentamos a Dios son pedidos y lo hacemos con confianza, pero es necesario ser también agradecidos. Dios sabe lo que es mejor para cada uno de nosotros, aunque no recibamos todo lo que pedimos.

 

En las lecturas que hemos escuchado, el Señor Jesús se presenta ante Dios Padre para agradecerle. El que se cree sabio y entendido no acoge la Palabra de Dios, en cambio al pobre y humilde sí le interesa la Palabra de Dios. El Señor asegura que es la paz y sosiego. Asegura que su yugo es llevadero y su carga ligera. Esto quiere decir que Él se presenta como una nueva opción de vida. El yugo es la fe que nos une al Señor y que recibimos de Él, esta fe como el yugo nos vincula a Dios para caminar hacia adelante, nos vincula con nuestros hermanos y nos vincula con la creación.

 

Si estamos vinculados como hermanos vamos a vivir la fraternidad y la solidaridad. La carga ligera es precisamente el amor. El amor que tiene que proyectarnos hacia adelante. San Pablo asegura que es el Espíritu que nos libera de los males de este mundo. Por eso debemos estar llenos de ese Espíritu que nos ayudará a vivir en gracia de Dios.

 

Jesús alaba a los pobres que son los que escuchan y viven la Palabra de Dios. En nuestra realidad vemos que el humilde y pobre lo primero que hace al levantarse es saludar a Dios y sabe leer su presencia en los signos de la naturaleza. De igual manera cuida sus relaciones con los demás. Nosotros tenemos que aprender de los pobres y sus relaciones.

 

Iluminados por la Palabra de Dios tenemos que vivir esa Palabra. Venimos a esta celebración a alabar y agradecer a Dios.