Análisis

Mons. Jesús Pérez: “Hay que evitar el culto vacío”

Este pueblo me honra con los labios...

Estamos en plena celebración de la Novena de Guadalupe, patrona de Sucre, celebración que se extienden también al campo, con la firme voluntad de prepararnos para la celebración del día 8. Justo hoy comienza el mes de la Biblia, cuyo lema es: “Comunidad de la Palabra: ¡Sal, Anuncia y Construye! Iluminación: Jesús estando en la casa les anunciaba la Palabra” (Marcos 2, 1-2). Ojalá, que en nuestras casas durante este mes se lea cada día la Palabra de Dios, colocándola en un lugar sobresaliente junto a la imagen de Santa María de Guadalupe.

Volvemos, después del paréntesis de 5 domingos, de san Juan a Marcos. Durante 5 domingos, también leeremos la carta de Santiago que más que una carta es una exhortación homilética sobre el estilo de vida que deben mantener los cristianos. Hoy nos avisa que no basta escuchar la Palabra de Dios, sino que es necesario llevarla a la práctica en la vida diaria. La novena de Guadalupe y el mes dedicado a la Biblia nos ayudarán a evitar un culto vacío que no agrada a Dios ni a la Virgen María. No nos quedemos en palabras bonitas, sino en obras.

Una de las expresiones de religiosidad popular de nuestro pueblo que sigue viva en todo el país, es la devoción a la Virgen y a los santos. Hay que partir de algo fundamental, adoramos sólo a Dios, y, a los santos sólo los veneramos. El Concilio Vaticano II, nos ha pedido que se evite todo culto a la Virgen y los santos, que pueda rayar en la adoración. El evangelio de Marcos del día de hoy, en la primera parte, habla de las tradiciones rabínicas, y está dirigido a los fariseos. Esta postura de los fariseos no la acepta Jesús. Son ellos quienes suscitan la situación de controversias. Los fariseos al ver que los discípulos comían sin lavarse las manos y no seguían las tradiciones de los mayores interpelaron a Jesús.

Jesús les dio una respuesta dura citando al profeta Isaías:  Bien dijo Isaías de ustedes hipócritas: “Este pueblo me honran con sus labios, pero su corazón está lejos de mí. El culto que me da está vacío, porqué la doctrina que enseñan son preceptos humanos. Ustedes dejan de lado el mandamiento de Dios, para aferrarse a las tradiciones de los hombres”. Tremendo texto de Isaías que nos invita a revisar nuestra devoción a la Virgen. El concilio vaticano II dio unas orientaciones que eran y siguen aún necesarias a la Iglesia. Hay que evitar el culto vacío. Qué hermoso es ofrendar unas velas o unas flores a la Virgen. Pero, esto no servirá de nada, si el oferente no quiere cumplir los mandamientos de Dios, si no ama al prójimo, especialmente al enemigo, si no participa todos los domingos en la eucaristía. Para evitar un culto vacío que no agrada a Dios, hemos de acercarnos a Él con la confianza de un hijo y a María, Madre de Jesús y madre nuestra. Hoy se nos pide una revisión constante, profundamente religioso. Ojalá que las devociones tradicionales nos lleven a un verdadero encuentro con Dios.

Sucre, 2 de septiembre de 2018

Fray Jesús Pérez Rodríguez, O.F.M. 

Arzobispo emérito de Sucre

[Imagen: mvcweb.org]