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Mons. Javier del Rio: Vengo a visitar y a agradecer al joven y nuevo cardenal

El Santo Padre designó al cardenal Sturla para que lo representara en la clausura del V Congreso Eucarístico de Bolivia que tendrá lugar el domingo 20 en la diócesis de Tarija, cuyo obispo, Mons. Francisco Javier del Río Sendino, que estuvo en estos días en Montevideo, dialogó en el programa «Si tú supieras» de Radio Oriental, con Gabriela Gómez. Aquí, un pase de la entrevista.

¿Cuál es el motivo especial de su llegada a Montevideo?

Acabo de cumplir 50 años de sacerdote y la mitad de mis años sacerdotales en Bolivia. Es la primera vez que vengo a Montevideo, a Uruguay. Es una ocasión muy propicia y muy gozosa, porque vengo a visitar y a agradecer al joven y nuevo cardenal de la Iglesia, don Daniel Sturla, arzobispo de Montevideo, ya que el Papa se ha dignado en nombrarle su enviado especial al congreso eucarístico nacional de Bolivia en Tarija.

Vamos a celebrar, en el mes de setiembre, el V congreso eucarístico nacional. En estas oportunidades el Papa designa a un enviado suyo para representarle en las celebraciones, sobre todo en la clausura, porque la inauguración la hizo el mismo Papa Francisco cuando visitó Bolivia en el mes de julio. Él quiso que la misa que celebró en Santa Cruz fuera la misa que inauguraba el congreso eucarístico nacional.

Los obispos lo habíamos invitado expresamente al Papa Francisco con motivo del congreso eucarístico nacional, pero no pudo en esa ocasión porque la visita fue muy rápida y no daba el tiempo para más actividades. Pero él quiso que esa misa de Santa Cruz fuese el inicio del congreso eucarístico nacional. Al final de la misa me entregó a mí, como obispo de Tarija, un mensaje especial para este congreso eucarístico. Y ahora, hace pocos días, nos ha querido enviar, para clausurar el congreso eucarístico, al cardenal de Montevideo, lo cual ha sido una alegría muy grande porque no lo conocía personalmente a don Daniel, ni había tenido la oportunidad de visitar la república hermana.

¿Cómo fue ese encuentro con el Papa Francisco y como fue esa repercusión de la Iglesia en Bolivia, así como de toda la sociedad?

Ciertamente ha sido un viaje hermoso y muy entrañable, con mucho fruto. El Papa se preparó especialmente. Él conoce muy bien la realidad de Latinoamérica y de todos los países. Quiso comenzar su visita al continente latinoamericano no por su país, Argentina, ni por otros países más grandes, sino por países más pequeños: Ecuador, Bolivia, Paraguay. Se preparó y pensó mucho qué actividades, qué encuentros, qué palabras, qué mensajes tenía que decir en estas visitas.

Nosotros le dijimos alguna cosa, pero él conoce muy bien y sabe cómo reconducir las políticas, no en sentido partidista, sino en la manera de actuar de la Iglesia en estos países. La visita se caracterizó por un nuevo encuentro con los movimientos sociales. El primero había tenido lugar en Roma hace unos meses, y el Papa quiso que el segundo fuese en Bolivia.

El Papa Francisco da mucha importancia a estos movimientos sociales, porque son el motor de una dinámica de desarrollo, de progreso, de justicia en nuestro continente. Tuvo un gesto muy lindo, al ir a visitar la cárcel en Alma Sola, en la ciudad de Santa Cruz, en esa postura suya de ir a las periferias, a los lugares que son de frontera, y de estar más cercano, siguiendo el ejemplo del Señor Jesús, es decir, de ir a buscar a aquellas personas que están, por algún motivo, más sufrientes, más alejadas, más marginadas, etc.

Fueron muy importantes los mensajes que fue transmitiendo a la Iglesia y a la sociedad. En primer lugar el mensaje que dio en la catedral de La Paz a todo el pueblo, a los dirigentes, a los responsables de la sociedad boliviana… Fue muy interesante. Y estaba en primera fila nuestro presidente, don Evo Morales, que tanto cariño le profesa al Papa Francisco.

El Papa sabe que tiene que tener una actuación para que estas figuras emergentes puedan llevar adelante sus políticas de desarrollo, de justicia, de progreso, en todos los sentidos, y no de confrontación, incluso de mayor diálogo también con los responsables de la Iglesia católica, pues en algunos momentos ha habido momentos de fricción… Lo que pasa en el vivir de cada día, que a veces se discute, y agriamente, sobre algunos temas. La visita del Papa favorece una mayor colaboración. En definitiva, es el bien del pueblo de lo que se trata, de un mayor diálogo, un mayor acercamiento, de limar asperezas y al mismo tiempo, de que nuestro políticos tengan confianza en que la iglesia quiere el bien del pueblo, no quiere juego político ni confrontación, sino el bien del pueblo, sobre todo de los más pobres y de los más marginados.

La Iglesia quiere celebrar la fe. Esto es lo más bonito y lo más importante. El pueblo ha vibrado, se ha sentido conmocionado, profesando y celebrando su fe con el Papa Francisco. El Papa Francisco está suponiendo a nivel de Iglesia universal un sacudón grande y una atracción especial de gente que estaba más indecisa y alejada, y que verdaderamente está tomando en serio y en consideración y con más cariño a la Iglesia a la cual pertenece por su bautizo.

Este acercamiento de la gente a la iglesia es algo que el Papa Francisco está favoreciendo muchísimo y me imagino que aquí, en Uruguay, en Bolivia, y en otros países ciertamente la figura del Papa Francisco está siendo un don de Dios, una gracia de Dios para toda la iglesia y para todos los pueblos latinoamericanos.