Pando

Mons. Eugenio Coter: Señor, haz que en esta cuaresma mi corazon, nuestro corazón se asemeje al tuyo

Mons. Eugenio Coter, obispo del Vicariato Apostólico de Pando, presidió la eucaristía de miercoles de ceniza en la Catedral pandina.

En la homilía mons. Coter invitó a vivir plenamente el tiempo de cuaresma, con los gestos propios de este tiempo, la limosna, la oración y el ayuno. Además pidió abrir el corazón al mensaje del Papa Francisco para este tiempo, en el que pide acercarse a los que necesitan, abrir el corazón para poder ser compasivo como lo fue Jesus, ante las necesidades del hermano.

Pidió también que en este tiempo seamos transformadores de la cotidianeidad, por ejemplo “Ser tacaños con las fiestas… Tirar la casa por la ventana para la caridad”

Texto completo de la homilía.

Por eso les suplico en nombre de Cristo déjense reconciliar con Dios, así la segunda lectura que escuchamos es una invitación a dejar que Cristo encuentre de verdad a nosotros mismos.

Que este encuentro con el Señor sea un encuentro sincero y lo que cruza el Evangelio que hemos escuchado, es esto, la sinceridad en las intenciones, son tres ejemplos que nos presenta el Evangelio de Mateo, practicar la justicia, dice no hacerlo para que los demás practiquen, miren que practicas la justicia, sino hazlo porque lo crees de verdad que es el camino correcto, la limosna, practica la limosna como expresión del amor a Dios, como expresión del pedir perdón a Dios, la limosna en este sentido es expresión es un acto de amor para el creyente, pero también tiene que ser sincera en las intenciones del corazón, tiene que ser un gesto sincero delante de dios tu limosna.

La tercera cosa la Oración, también la oración tiene que ser un momento de sinceridad entre tu persona y Dios, entonces, Pablo nos dice en la segunda lectura déjense reconciliar con Dios, Mateo nos dice para hacerlo metete delante de Dios con sinceridad, esto es fundamental para que pueda ser sincera tu encontrar al Señor.

Estamos al comienzo de la Cuaresma, estos cuarenta días que preparan la fiesta más importante para los Cristianos de Occidente que es la muerte y resurrección del Señor, recordamos siempre las palabras de San Pablo. Si Cristo no hubiese resucitado inútil seria nuestra fe, pero Cristo ha resucitado, y si es gran cosa, la Creación, la Resurrección de Cristo es aún más grande, es aún más importante, porque, porque nos confirma el proyecto de amor de Dios para con la persona humana, nos confirma este amor de Dios, y nos dice entra en este camino de relación de verdadera y sincera con Dios.

Un paso más en la reflexión que recogemos en esta llamada a la conversión que Joel recuerda, si un tiempo en que juntos nos metemos delante del Señor como una comunidad que toma un camino para crecer, para madurar en su fe y en su experiencia, es de la lectura que escuchamos de Joel que invita a prescribir un tiempo de ayuno dice que sea sincero y profundo, desgarre su corazón no sus vestiduras, no es una cuestión de apariencia, es una cuestión que te la animes de verdad con sinceridad, y delante del Señor sea un tiempo en que te devuelves a Él, vuelves al Señor.

Y aquí voy a recordarles el mensaje del Papa al mundo Cristiano para hoy día, el mensaje que nos dice que en este volver al Señor, hay un camino en que nos hacemos atentos a los demás, el Papa nos dice cuál es el pecado que está manchando de verdad un poco la situación del mundo, es la indiferencia, este es el peligro grande, nos volvemos insensibles indiferentes frente al sufrimiento de los demás, esto es romper el proyecto de amor de Dios, añadimos, esto es venir menos a nuestra humanidad, la persona humana, es la persona que se deja tocar por las situaciones que vive, es la persona que se deja conmover, podemos decirlo así entonces somos capaces de sentir y de sufrir con los que sufren como de participar de la alegría de los que son felices y alegres, entonces, pero experimentamos este camino de abrir nuestro corazón al Señor para ser capaces de sufrir con los que sufren, recordando que es en este tiempo en que nos acercamos al Señor estamos llamados a acercarnos también a los demás.

Y aquí dos indicaciones, la primera, porque acercarme al Señor, porque el Señor se ha acercado a ti, esta es la primera razón, es Dios que te ha buscado, es Dios que te ha venido al Encuentro, es Dios que quiere construir una relación contigo, aquí ahora está la respuesta. En el tenemos decimos que la pelota está en la otra cancha o también en el volibol. Ahora la pelota está en tu cancha, que respondes a Dios que quiere encontrarte.

La segunda indicación que recibimos es una pregunta del Génesis frente a este sufrimiento humano. Dios pregunta a Caín, ¿Dónde está tu Hermano? Lindo. DONDE ESTÁ TU HERMANO. La experiencia del sufrimiento de los demás es la experiencia que tiene que toca tu humanidad, si no sabes ver tu hermano probablemente no tienes tampoco tu humanidad, y no solo es el recuerdo de Caín, también es el recuerdo al rico comilón, recuerdan el Evangelio de Lucas, donde el rico comilon que come y que goza de hacer fiestas y banquetes tiene a su puerta al pobre Lázaro, hambriento y necesitado y él es incapaz de dar un signo de atención al otro, al fin el rico comilon niega a su misma humanidad, entonces, el Señor nos llama a que seamos capaces de este gesto de amor porque la verdadera alegría pueda entrar en tu corazón.

En este sentido la alegría de la victoria de Cristo resucitado es para nosotros motivo de alegría y fuerza para superar todo forma de indiferencia y de dureza de corazón, en el gesto de abrirnos a los demás, volvemos a lo más verdadero y sincero de nosotros mismos, lindo, entonces la cuaresma que sea el tiempo en que nos abrimos a los demás para abrirnos a nosotros mismos.

Aquí viene el desafío que nos plantea el Papa Francisco, que en nuestras comunidades sean capaces de gestos de misericordia y de amor que sean capaces de gestos de sufrir con el que sufre, de luchar con el que lucha, de construir la justicia con el que construye la justicia y nos invita en este sentido a fortalecer nuestros corazones como personas que creen y encuentran la fuerza en Dios. Como puedo cambiar este desafío que me plantea el Señor como puede cambiar mi vida, puede cambiar empezando por la oración. El Papa nos da una fecha muy concreta, 13, 14 de marzo, hagamos unas 24 horas de Adoración Eucarística, a nivel mundial el Papa nos pide esto a todo los Cristianos del Mundo. 13 y 14 de marzo, 24 horas de Adoración Eucarística al Señor, para qué? Para rezar por nuestra conversión y para rezar por las personas que en el mundo sufren, esto nos ayude de verdad a ir a lo esencial de nuestra vida delante del Señor y delante de la humanidad que sufre.

El segundo gesto que nos plantea, el gesto de la caridad, ayudar con gestos de Caridad llegando tanto a las personas cercanas como a las lejanas gracias a los numerosos organismos de caridad de la Iglesia. Aquí voy a indicarles esto, en febrero, las comunidades parroquiales y en marzo las parroquiales tendrán el domingo de la caridad o el domingo de la solidaridad, lo tenemos organizados, porque cada parroquia sigue a un grupo de pobres que me hace un seguimiento, la invitación no es a dar limosnas en la calle, la invitación es que en estos dos días de la caridad aportemos para ayudar a los pobres a los cuales la comunidad Cristiana hace seguimiento y para ayudar a los pobres no les pedimos el certificado de bautismo, ayudamos a quien sea pobre sin mirar de que religión es.

Entonces que en estos dos domingos de la solidaridad seamos generosos en febrero y en marzo, para que nuestra caridad organizada pueda ayudar a un número mayor de pobres, y hagamos un gesto dela caridad un gesto de penitencia, de desprendimiento de verdadera conversión, a veces nuestro egoísmo nos vuelve tacaños hasta en el manejo del dinero, y claro cuando se trata de ayudar a los demás somos pobres, y cuando se trata de la fiesta tiramos la casa por la ventana.

Probemos a hacer lo contrario, a tirar la casa por la ventana cuando se trata de la caridad y hacer tacaños cuando se trata de fiesta, probemos a volcarlo el paradigma. Esto nos ayudara a ser más sinceros con nosotros mismos a ser más humanos con nosotros mismos porque somos capaces de humanidad con los demás y esto nos devuelve a una actitud de fe, de fe verdadera, bien, la cuaresma en este sentido es un gesto de crecimiento, es un gesto que nos abre a la verdadera alegría, es un gesto que nos hace verdaderamente feliz.

Concluyo en el mensaje del Papa, recordando unas palabras. Haz nuestro corazón semejante al tuyo, es de las letanías del Sagrado Corazón que nos recuerda esto. Señor, haz que en esta cuaresma mi corazón, nuestro corazón se asemeje al tuyo.