Santa Cruz

Mons. Dowlaszewicz: “Dios le dijo sí al elegirlo y luego dijiste tu sí para siempre”

“Chao, Juan amigo”, dijo monseñor Estanislao Dowlaszewicz mientras colocaba su brazo sobre los hombros y espalda del sacerdote japonés Juan Kurahashi, que evangelizó durante 33 años desde la capilla Sagrado de María del barrio Equipetrol.

Dowlaszewicz concelebró la misa de despedida del ‘padrecito Juan’, como él mismo se llamaba, junto al sacerdote Raúl Arrázola, párroco de La Santa Cruz y el nuevo vicario de la capilla, Guillermo Gándara.

Antes de iniciar la misa tan esperada por los feligreses, el sacerdote, que se apresta a jubilar, recibió como cada domingo, desde hace más de tres décadas, a los amigos del barrio con abrazos, besos, sonrisas y esa reverencia característica de los japoneses. 250 personas entraron en la capilla y afuera, en los jardines, se instalaron 300 sillas más, con una pantalla gigante que transmitía lo que ocurría en el interior del templo.

La solemne celebración tuvo muchas interrupciones por los aplausos de los feligreses, que se ponían de pie para agasajar a su guía espiritual cada vez que monseñor Estanislao hacía alusión a sus ademanes, su carisma y a su muletilla, sí. “Es que Juan siempre dice sí, sí a ayudar, sí a acompañar, sí a servir. Dios le dijo sí al elegirlo y luego dijiste tu sí para siempre, Juan. Sigue diciendo sí a Dios, hermano”.

Ha dejado huellas
Más de 30.000 niños bautizados y 5.000 parejas casadas recibieron su bendición en esa capilla, donde Kurahashi, al finalizar la misa de despedida dijo: “Recen por mí para que pueda practicar el amor paciente, sepa ceder y callar”