La Paz

Mons. Aurelio Pesoa: “Llamados a dar testimonio elocuente de nuestra fe”

Al conmemorar la fiesta de los apóstoles, Pedro y Pablo, grandes testigos de la fe, hacemos propicia la ocasión para responder a la pregunta de Jesús sobre quién pensamos que es Él, para dar también nosotros testimonio de nuestra propia fe, aseguró Mons. Aurelio Pesoa, obispo auxiliar de La Paz, en la homilía de este domingo, desde la Basílica de San Francisco, transmitida por diversos medios de comunicación.

 

Un saludo de paz y bien. Celebramos la fiesta de los apóstoles Pedro y Pablo. Esta fiesta nos ofrece la ocasión para reflexionar a partir de los textos bíblicos a propósito de la confesión de fe como una forma de construcción de la Iglesia.

 

Son los discípulos de Jesús que se adhieren a esa fe para construir la Iglesia que no puede destruir ni las fuerzas del mal no del abismo.

 

La festividad de los apóstoles Pedro y Pablo es muy antigua, para algunos historiadores incluso anterior a la fiesta de la Santa de la Natividad del Señor. Vemos un signo muy grande de unidad al conmemorar en un solo día a ambos apóstoles. El pescador de Galilea llamado a ser pescador de hombres por voluntad del Señor. “Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia”.

 

El Señor interroga a los discípulos sobre la opinión que tenía la gente de Él, y luego les hace la pregunta directamente a ellos. Ellos habían asistido a sus milagros y las aclamaciones de la muchedumbre, eran sus testigos y a ellos se dirige el Señor. Este episodio tiene lugar en la región pagana de Cesárea de Filipo.

 

Jesús se interesa por la opinión de sus discípulos. Para seguir a Jesús lo que es decisivo es adherirnos a la persona misma de Jesús, por eso Él quiere saber lo que piensan de Él. Es la pregunta que nos dirige también a cada uno de nosotros.

 

Entonces es Simón Pedro que toma la palabra y responde de manera solemne, “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios altísimo”. Jesús le felicita por esa respuesta porque esa confesión procede de lo alto y por eso le dice que será piedra y será base de edificación.

 

Lo que entendemos entonces es que la Iglesia no es de Pedro sino Jesús. Pedro es sencillamente la piedra para construir la misma. La tarea de Pedro es dar estabilidad y consistencia a la Iglesia, sin que los seguidores introduzcan desviaciones o equivocaciones.

 

Por eso hacemos referencia a las palabras del Papa Francisco. Para Él su mayor preocupación es propiciar el encuentro personal con Jesucristo. Para el papa Francisco la Iglesia debe llevar a Jesucristo, debe ser el primer lugar para este encuentro. Jesús puede renovar nuestra vida y la de todo nuestro país, puede romper esquemas que nos encierran. Jesús es la respuesta para el mundo actual frente a la muerte que se manifiesta de muchas maneras.

 

Los católicos debemos esforzarnos por volver a las fuentes y recuperar la frescura original del Evangelio. Allá encontramos los signos más elocuentes, palabras cargadas de renovado significado para el mundo actual.

 

Hoy es un día solemne, conmemoramos a dos testigos de la fe, verdaderas columnas de la Iglesia. Es un día para reafirmar nuestra propia fe y nuestro servicio en la Iglesia.

 

Queridos hermanos, la pregunta de Jesús a sus apóstoles debe resonar también en nuestros oídos. Esa pregunta está vigente y debe ser respondida por cada uno de nosotros. Nuestra respuesta debe ser sentida y real, fruto de una búsqueda personal. Allá está la tarea que nos corresponde desarrollar y seguir aprendiendo. Dios nos conceda sus bendiciones.