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Mons. Andrés Carrascosa: “La elección de un Obispo es un discernimiento delante de Dios”

La Iglesia católica de Quito se prepara para el nombramiento de un nuevo arzobispo, luego de que Mons. Fausto Trávez ofm, presentara la renuncia a S.S. El Papa Francisco, tras haber cumplido 75 años de edad en marzo del 2016.

Aunque no se conoce una fecha exacta de cuando la Arquidiócesis de Quito tendrá a un nuevo Pastor, se sabe que la Nunciatura Apostólica del Ecuador se encuentra trabajando en las consultas y en la elaboración de la terna para la elección del nuevo arzobispo.

Ante este acontecimiento, el Nuncio Apostólico del Ecuador, Mons. Andrés Carrascosa Coso, se encuentra realizando distintos conversatorios con toda la vida eclesial de Quito, con la finalidad de que todos conozcan y entiendan ¿Cómo se nombra a un obispo?.

La tarde de este sábado en la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, el Sr. Nuncio Apostólico Mons. Andrés Carrascosa, mantuvo un conversatorio con los laicos de la Arquidiócesis de Quito, en compañía de Mons. Fausto Trávez, el Secretario de la Nunciatura Apostólica, Padre John Paul Pedrera y el Superior Provincial de los Agustinos, Padre Wilson Posligua, osa.

Al inicio el Padre Jhony Hermida, Secretario Ejecutivo de la Comisión de Laicos de la Arquidiócesis de Quito, hizo una breve reseña de ¿qué es un Obispo?, al igual que describió a este encuentro como “importante”, ya que según él, toda la Iglesia debe conocer con claridad todo lo que concierne la elección del nuevo Arzobispo Metropolitano de Quito.

Mons. Carrascosa explicó que la elección de un nuevo arzobispo “no es un voto democrático”, sino que “es un discernimiento eclesial delante de Dios”.

Aseguró que para una elección la sede debe encontrarse vacante y la misma se produce por tres causas: la una por fallecimiento del obispo, la segunda por traslado del obispo a otra diócesis o por una renuncia presentada, cuando el obispo cumple 75 años de edad y la misma es aceptada por el Papa Francisco.

Añadió que tras la renuncia presentada por Mons. Fausto Trávez, la nunciatura ha realizado consultas a obispos, sacerdotes, religiosos (as) y laicos (as), con la finalidad de hacer un procedimiento amplio, sintetizar todas las respuestas y con ello cumplir con su derecho y deber, de elaborar una terna que será enviada a la Santa Sede en los próximos meses.

El representante del Papa aseguró que la elaboración de la terna no se hace “por simpatías o amistades”, sino más bien por un análisis profundo de todas las consultas, con una conciencia amplia y dispuesto siempre a cumplir con lo que Dios ya quiere para la diócesis o arquidiócesis.

En el transcurrir del conversatorio explicó que la tarea del Nuncio es como un árbitro, “hacer que todas las reglas del juego se cumplan”, por lo que contó que tras la elaboración de la terna, la misma será enviada a la Congregación para los Obispos en la Santa Sede compuesta por 25 cardenales, donde uno a uno da una opinión, respuesta o aprobación a la terna elaborada por la nunciatura.

Acentuó que una vez que cada cardenal se pronuncia, se transcribe un tercer elemento con los archivos adjuntos de las consultas realizadas, y se presenta al Papa Francisco para que él pueda leer y conocer toda la realidad de la Iglesia y con ello realizar el nombramiento del nuevo arzobispo.

Finalmente apuntó que se siente “orgulloso de tener un jefe que elige a los obispos y arzobispos delante de Dios”, por lo que aseguró la elección del nuevo Arzobispo de Quito, se hará de una forma transparente y cumpliendo con todas las pautas que exige la Iglesia y el Derecho Canónico.

José Colmenárez
ArquiPrensa