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MADRES CONCEPCIONISTAS CELEBRAN AÑO JUBILAR

(Cochabamba) El Monasterio Inmaculada Concepción habre sus puertas esta tarde para recibir a los medios de comunicación

La Orden Religiosa de la Inmaculada Concepción se encuentra celebrando un año jubilar con motivo de los 500 años  de la aprobación de la regla de la orden otorgada en 1511 por el Pontífice Julio II. 

La Paz, Tarija y Cochabamba acogen a la comunidad religiosa de vida contemplativa en nuestro país. La Orden de la Inmaculada Concepción comenzó las celebraciones del año jubilar el pasado 18 de septiembre.

La Orden de la Inmaculada Concepción es una comunidad contemplativa que participa en la salvación de almas mediante la oración permanente. Contribuyen a la construcción del Reino, de la mujer y el hombre nuevos, transformados por el amor fraterno y la fuerza de la oración.

Visita guiada

Con motivo de la celebración de este Año Jubilar, hoy a las 14:30 varios medios de Comunicación de la Arquidiócesis de Cochabamba visitarán el Monasterio  de la Inmaculada Concepción que abrirá sus puertas por única vez.

Indulgencia Plenaria

El Papa Benedicto XVI, a través de su Penitenciaría Apostólica, ha concedido indulgencia plenaria a todos los que cumplan las debidas condiciones, con ocasión del quinto centenario de la aprobación de la Regla Concepcionista, que celebran los monasterios de la Orden.

La citada indulgencia se podrá obtener «todas las veces que, desde el 8 de diciembre de 2010 al día 17 de septiembre de 2011, en grupo, se trasladen en peregrinación al Monasterio de Toledo, donde se encuentra sepultada la Fundadora, Santa Beatriz de Silva Meneses, o también a cualquier otro lugar sagrado de la Orden de la Inmaculada Concepción, y allí participen en cualquier celebración sagrada o ejercicio devoto».

Además, se podrá obtener también «una sola vez al año si individualmente visitan con devoción un lugar sagrado de la Orden que celebra este Jubileo y allí permanecen por un cierto tiempo en meditación devota, concluyendo con la recitación del Padre Nuestro, el Credo y con las invocaciones a la Bienaventurada Virgen María y a santa Beatriz de Silva». (Fuente: SIC)