Internacional

Los obispos se oponen a la reforma de la Constitución, advierten peligro de totalitarismo

(Nicaragua) “Nicaragua no necesita ninguna reforma de la Constitución… No son reformas necesarias”, afirman los obispos de Nicaragua en un comunicado, firmado por el presidente de la Conferencia Episcopal Nicaragüense (CEN), el obispo de Juigalpa, monseñor Sócrates René Sándigo Jirón, y por monseñor Silvio José Báez, obispo auxiliar de Managua y secretario general de la CEN precisa, difundido el 22 de noviembre.

“La actual propuesta de reformas a la Constitución, vista en su conjunto, está orientada a favorecer el establecimiento y perpetuación de un poder absoluto a largo plazo, ejercido por una persona o un partido de forma dinástica o por medio de una oligarquía política y económica”, advierten los obispos.

En el documento, entregado ante la Comisión Especial del Parlamento que realiza consultas sobre el proyecto de enmiendas propuesto por el presidente Daniel Ortega, la CEN urgió replantear el sistema político, porque se concibe “como patrimonio personal” y se reitera que las reformas propuestas “no traerán beneficio alguno al país” por lo que sería mucho más útil y urgente “purificar y rectificar la mentalidad y la práctica en relación con el ejercicio de la política”.

Los obispos citan la Centesimus Annus, recordando que “una democracia sin valores se convierte con facilidad en un totalitarismo visible o encubierto como demuestra la historia”.

En este momento, dicen los obispos, el país evidencia el “desmantelamiento institucional” y la oposición política “no representa ninguna alternativa para el país” por las luchas internas y descalificaciones recíprocas.

El documento critica, además, la “inexistente” separación de los poderes del Estado, las “continuas” experiencias de “irregularidades electorales y violación a la Constitución” que han “alterado el rumbo democrático” del país.

En virtud de la propuesta de reforma constitucional, el presidente Ortega podría buscar la reelección indefinidamente y ganar las elecciones en la primera ronda con el simple voto de mayoría, así como la facultad de emitir decretos ejecutivos con fuerza y validez de la ley.

La actual propuesta “está orientada a favorecer el establecimiento y perpetuación de un poder absoluto a largo plazo, ejercido por una persona o un partido de forma dinástica o por medio de una oligarquía política y económica”, señala el documento episcopal.

La enmienda también otorga más poderes al ejército, que tendría el control total de la radio y las telecomunicaciones, e incluso dispone que los oficiales generales puedan ocupar cargos públicos sin renunciar a su carrera militar.

La Iglesia, por medio de este planteamiento de los obispos, es la primera institución en oponerse abiertamente al proyecto de cambios constitucionales que permitiría la reelección presidencial indefinida, la oficialización de los gabinetes de la familia y las estructuras del partido Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).

Las reformas parciales constitucionales en Nicaragua requieren de dos votaciones y la aprobación de al menos el 60% de los 92 diputados de la Asamblea Nacional, es decir 56 votos.

En la Asamblea Legislativa los sandinistas tienen 63 miembros, es decir, la mayoría absoluta.+