Santa Cruz

“Los hogares de niños subsisten gracias a la ayuda solidaria de bienhechores” Mons. Sergio Gualberti

En su homilía dominical, Mons. Sergio Gualberti remarcó que, “para tener acceso al Reino de Dios, no es suficiente la profesión de fe, sino que ésta debe traducirse en en amor que involucra a todo nuestro ser, todas nuestras facultades.”

En ese contexto Mons. Sergio remarcó que asistimos al drama de los migrantes que sufren, porque en las fronteras se los devuelve a su país o porque encuentran la muerte en el camino. Asimismo se refirió a los miles de refugiados que han tenido que huir de su tierra ante la persecución religiosa en Medio Oriente, y que viven en condiciones precarias, recluidos en campamentos.

El Arzobispo recordó al pueblo de dios que somos extranjeros y peregrinos en esta tierra, “y más bien considerarnos todos hermanos llamados a compartir, en igualdad y solidaridad, los bienes de la creación, derribando fronteras y desterrando odios y miramientos”

Por otro lado expresó su preocupación porque que  en nuestro país hace mucha falta memoria histórica  “se olvidan los méritos de personas que han aportado mucho a la vida del país, como es el caso de nuestro querido Cardenal Julio Terrazas. Cualquier persona que tenga memoria y una mirada transparente y sincera de los hechos, no puede expresar falsedades e insultos como los que ha vertido una autoridad del Estado en días pasados”.

Mons. Gualberti denunció que en los últimos tiempos, y a pesar de la bonanza económica, las contribuciones públicas se han vuelto totalmente insuficientes para la educación y sustento digno de los niños huérfanos. “Los hogares logran a duras penas subsistir gracias a la ayuda solidaria de bienhechores de nuestro y otros países, porque el Estado no cumple con su deber de garantizar el sostenimiento de esos huérfanos, los más pobres entre los pobres. En efecto, los políticos se recuerdan de los pobres cada cuatro o cinco años para conquistar sus votos en las elecciones, pero de los niños huérfanos no se recuerdan, porque ellos no votan.

Al concluir su homilía Mons. Gualberti recordó que faltan pocos días a la Solemnidad de Todos Santos, una fiesta religiosa muy sentida por nuestro pueblo,  marcada por lindas tradiciones y un gran movimiento alrededor de los cementerios, expresiones de nuestro cariño para con nuestros seres queridos difuntos y de nuestra fe de que ellos siguen vivos en Dios. Son tradiciones que tenemos que guardar con mucho cuidado y cariño, para que no se pierdan ante el avance de “halloween”, fiesta propia de una cultura ajena, que en nuestro ambiente, impulsada por intereses meramente comerciales.