Santa Cruz

Alumnos en Ascención de Guarayos sufren después de haber usado una tabla güija

Cinco alumnos de la unidad educativa Cristo Rey, ubicada en Ascención de Guarayos sufren de histeria colectiva después de haber usado una tabla güija, informó este viernes la directora del establecimiento.

“Hemos tenido alumnos que han estado practicando este tipo de juegos.
Unas niñas se han atemorizado por sus visiones y han presentado crisis de temor, pero hemos conseguido calmarlas”, indicó la responsable del centro educativo a la red Uno.  

Se trata del segundo caso reportado esta semana de estudiantes que sufren histeria colectiva tras realizar una sesión de güija.

El miércoles 22 una veintena de estudiantes del colegio Gabriel José Moreno, ubicado en Paurito, sufrieron cuadros angustia, paranoia y desesperación que generaron diversas respuestas en la sociedad. Sectores religiosos atribuyeron el malestar de los alumnos a una supuesta “posesión satánica” atribuida a la práctica de la güija.

“Lamentablemente los jóvenes teniendo conocimiento de que estos juegos no son aconsejables, se dan modos y buscan horarios donde no se los puede vigilar para practicarlos”, denunció la profesora de Guarayos. 

La representante de esta unidad educativa agregó que los afectados en Ascención usarion la güija fuera del horario de clases. “Los jóvenes indican que lo hicieron en la plazuela”.

Psicólogo recomienda tratamiento

No es posible que en el siglo XXI existan creencias tan irracionales, estúpidas e infantiles que deriven en considerar la “posesión diabólica” de un grupo de escolares que jugaban ouija”, comentó el psicólogo Birmarck Pinto en su cuenta del Facebook.

Según Pinto se trata de sugestión colectiva y los casos ameritan un análisis psicológico de los estudiantes cruceños.

El especialista agregó que el problema tiene un fondo asociado con lafalta de formación científica en la sociedad. “Buscar respuestas en demonios no es otra cosa que el vacío comunicacional que existe entre los jóvenes y los adultos y claro, la ausencia de creencias espirituales sólidas en las familias”, explicó Pinto.