Internacional

La violencia en México se cobró la vida de otro sacerdote

(México) “El asesinato del padre Nachito no puede quedar impune”, afirmó el arzobispo de Tijuana, monseñor Rafael Romo Muñoz, después de enterarse de la triste noticia de la muerte del padre Ignacio Cortez Álvarez, conocido como el “padre Nachito”, párroco de María Auxiliadora en la región de la Baja California.

El prelado se mostró muy conmovido por la noticia sobre la violencia contra el sacerdote y agregó que “no entiendo por qué tanta violencia. Ciertamente pensaron que, después del domingo, en la casa estaba el dinero de las ofrendas de las misas parroquiales. Delitos así no pueden quedar sin castigo”.

Monseñor Romo Muñoz expresó su intención de hablar directamente con el responsable de la fiscalía estatal, ya que “no debe quedar impune el asesinato del padre Nachito”.

El cuerpo sin vida del sacerdote Ignacio Cortez Álvarez fue encontrado el 22 de julio, en su casa al lado de la parroquia en el municipio de El Sauzal de Rodríguez. Según informó la policía local, el cuerpo presenta numerosas lesiones en el pecho provocadas por un arma blanca. Las razones del asesinato siguen siendo, por ahora, desconocidas y la policía inició la investigación.

El funeral se celebró el 24 de julio, en la catedral de la diócesis.

Según la agencia Fides, en 2012, por cuarta vez consecutiva, América registró el mayor número de agentes de pastoral asesinados en comparación con otros continentes. En 2012, dos sacerdotes fueron asesinados en México. En la noche del 5 de febrero de 2013, un sacerdote mexicano, el padre José Flores Preciado, murió después de ser golpeado brutalmente. +