Internacional

La realidad de la pobreza que advirtió la UCA y ahora oficializó el Indec

El Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA), de la Pontificia Universidad Católica Argentina Santa María de los Buenos Aires (UCA), viene advirtiendo desde hace años sobre el problema estructural de la pobreza y sus estadísticas hicieron mucho ruido en períodos en que la administración kirchnerista dejó de medirla para “no estigmatizar a los pobres”. 

Ahora el Instituto de Estadística y Censos (Indec) oficializó que en el segundo trimestre de 2016 la pobreza alcanza al 32,2% de los argentinos, es decir que uno de cada tres está en esa situación, y también que el 6,4% es indigente. Por lo que en el país hay 13 millones de personas que no cuentan con los fondos suficientes para alimentarse y afrontar los gastos básicos. 

El último informe del Barómetro de la Deuda Social Argentina se presentó el 11 de agosto pasado con el título “Tiempo de balance: deudas sociales pendientes al final del Bicentenario. Necesidad de atender las demandas del desarrollo humano con mayor equidad e inclusión social”. 

Entre las cifras más significativas que arrojó el informe, se destaca que unas 400 mil personas cayeron en la indigencia en el primer trimestre de este año, y que hay 1,4 millones nuevos pobres. 

En la presentación del documento, se sostuvo que la situación actual “es particularmente difícil pero superable, como lo han sido otras crisis”, y que el desafío “no sólo es crecer, reactivar el empleo y reducir la pobreza, sino fundamentalmente, introducir al país en una senda de desarrollo socioeconómico y ambiental sustentable”. 

Los especialistas de la ODSA-UCA, cuyo investigador en jefe es Agustín Salvia, decían entonces que “recuperar las estadísticas públicas y poner a las investigaciones académicas al servicio del diagnóstico, el diseño de mejores políticas públicas y la necesidad de que dichas políticas sean sometidas a monitoreo y evaluación permanente”. 

Los datos de agosto completaban los que el ODSA-UCA había adelantando en abril, cuando estimó que hubo un “fuerte empeoramiento” de las condiciones de indigencia y pobreza durante el primer trimestre de 2016, sobre la base de una serie de supuestos sobre el comportamiento de la Canasta Básica Alimentaria y otros factores de política social. 

El informe reveló que la tasa de indigencia pasó de 5,3% a fines de 2015 a 6,9 en marzo de este año, por lo que habría 2,3 millones de personas indigentes, y la de pobreza habría pasado de 29% a 34,5% en el mismo período, lo que implicaría que cerca de 13 millones de personas están en situación de pobreza. 

“Cabe suponer que las proyecciones presentadas puedan estar subestimando las tasas de indigencia y de pobreza urbana, representando las mismas apenas el piso de la eventual situación social actual”, planteaba Salvia en aquella oportunidad.