Internacional

La Jornada Mundial de la Juventud tras la renuncia del Santo Padre

(Chile) Rodrigo Serrat, Secretario Ejecutivo de la JMJ Río 2013, explica los alcances que la decisión del Papa Benedicto XVI tendrá sobre la instancia. Y aunque debe esperarse la confirmación de la asistencia del nuevo pontífice, afirma que “debemos llegar a la Jornada Mundial con el corazón dispuesto a vivir un encuentro con Jesús representado en la figura del Papa”.

Sin lugar a dudas, las palabras de SS Benedicto XVI el pasado 11 de febrero, marcaron un antes un después en todos los jóvenes interesados, y que se están inscribiendo para participar en la próxima Jornada Mundial de la Juventud, a efectuarse en la ciudad de Río de Janeiro del 23 al 28 de julio.

“Con plena libertad, declaro que renuncio al ministerio de Obispo de Roma, Sucesor de San Pedro…”, estas palabras no eran escuchadas en nuestra Iglesia desde el siglo XV, con la renuncia al Obispado de Roma, por parte de Gregorio XII (1406-1415).

Será entonces que la pregunta que muchos jóvenes del mundo se están haciendo, es si ¿estará presente el Papa en la próxima Jornada Mundial de la Juventud?, “Benedicto XVI está convencido de que la JMJ tiene sentido con el Papa presente, porque es el encuentro de la juventud mundial con el Pontífice”, así declaró el portavoz de Vaticano, padre Federico Lombardi.

Por este motivo, cuando fue elegido Benedicto XVI, no dudó en participar en la Jornada Mundial en Colonia. “O sea, que el Papa va a la JMJ independientemente de quien la haya convocado. Claramente será su sucesor quien decidirá, si bien parece que sea evidente que el Papa vaya”, comentó Lombardi. “En enero pasado Benedicto XVI confirmó la presencia de un Papa, claramente podía saber que el Papa no sería él”, palabras del portavoz de Vaticano el 12 de febrero pasado.

La perspectiva chilena

Rodrigo Serrat, Secretario Ejecutivo de la delegación chilena, cuenta que se encuentran tranquilos por lo que está pasando, que hay muchas expectativas y que los jóvenes de las pastorales se muestran muy contentos con tener la posibilidad de conocer al futuro sucesor de Pedro en Brasil.

¿Cómo cree que toman esta noticia los jóvenes de las pastorales chilenas?

Por nuestra parte, sabemos que aumentarán las expectativas de los jóvenes chilenos por participar en este encuentro y que muchos de ellos – que aún no lo tenían tan claro- se están entusiasmando. Será -sin lugar a dudas- un momento muy especial, pues para la JMJ el nuevo Papa llevará poco tiempo electo.

¿Será la JMJ de Río 2013 una buena instancia para conocer al nuevo Pontífice?

Absolutamente. Para muchos jóvenes católicos será la instancia de poder conocer a un Papa. Y más que eso –que es importante- se debe mirar más allá, porque tener la oportunidad de estar junto a más de dos millones de jóvenes es un acontecimiento que marca la vida de cada uno de los peregrinos que vivirá este encuentro.

No podemos olvidar que las JMJ, son convocadas por la Iglesia a través del Obispo de Roma y no se enmarcan sólo en un encuentro con el Papa, sino más bien en un encuentro con la persona de Jesús a través de él, que invita a conocerlo a amarlo, para luego seguirlo y anunciarlo en sus comunidades. Así también, se debe saber que las JMJ son un soplo del Espíritu Santo que transforma a cada peregrino en misionero en un encuentro con Jesús.

¿Cómo se puede vivir de mejor forma una Jornada Mundial?

La invitación es a prepararse desde el corazón y entender lo que el Espíritu nos dirá a todos los presentes en esta nueva Jornada Mundial de la Juventud. Cada jornada es distinta de otra.

Para aquellos que ya han estado en alguna, la situación es diferente; tienen más edad, su camino en la vida ha cambiado por diferentes hitos que las han marcado y que han sabido reconocer a través del Espíritu Santo. En cambio, para aquellos que esta será su primera ocasión en participar de una Jornada Mundial solo decirles ¡ánimo!

El encuentro con el Señor escapa de nuestras estructuras, por eso aliento a los jóvenes chilenos a vivir esta nueva jornada desde la invitación que Jesús nos hace para estar en su encuentro, ahora la pregunta es: ¿estamos nosotros dispuestos a encontrarnos con Él?