Análisis

Javier Gómez Graterol, religioso: ¿Te preocupa no haber podido confesarte?

Ha llegado tantas veces a mi “consultorio virtual” el planteamiento, en diferentes palabras tal vez, pero esencialmente el mismo: “Estoy en pecado y quiero confesarme ¿qué puedo hacer?”. Así que por ello me he animado a hacer esta guía para este tiempo de pandemia.

El Papa Francisco dijo: “Es muy claro: si no encuentras un sacerdote para confesarte, habla con Dios, que es tu Padre, y dile la verdad: ‘Señor, he hecho esto, esto, esto… Perdóname’, y pídele perdón con todo mi corazón, con el Acto de Dolor, y prométele: ‘Me confesaré más tarde, pero perdóname ahora’. Y de inmediato, volverás a la gracia de Dios. Tú mismo puedes acercarte, como nos enseña el Catecismo, al perdón de Dios sin tener un sacerdote a mano. Piensa en ello: ¡es la hora! Y este es el momento adecuado, el momento oportuno. Un acto de dolor bien hecho, y así nuestra alma se volverá blanca como la nieve”. Ya eso es el 90 % de la explicación.

¿Cómo hacer el Acto de Dolor? Te sugiero una oración por excelencia para pedir perdón, el Salmo 50, que ya lo incluye. Haz, eso sí, el firme propósito de confesarte luego con un sacerdote. Luego, hacer la comunión espiritual: Creo, Jesús mío, que estás realmente presente en el Santísimo Sacramento del altar.

Te amo sobre todas las cosas y deseo recibirte en mi alma. Ya que no puedo recibirte sacramentalmente ahora, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Y como si te hubiese recibido, me abrazo y me uno todo a Ti. No permitas que jamás me aparte de Ti. Si quieres, puedes acompañarlo de la lectura de la parábola de Jesús sobre el padre misericordioso (Lucas 15, 14-20).

Y por último, y no menos importante, tener muy en cuenta las promesas de la Virgen (dadas por la Virgen, en la segunda mitad del siglo XV, al Beato dominico Alano de la Rupea) a quienes rezan el rosario, entre las que se encuentran: 5. El alma que se encomiende a mí en el Rosario no perecerá. 6. Quien rece el Rosario devotamente, y lleve los misterios como testimonio de vida no conocerá la desdicha. Dios no lo castigará en su justicia, no tendrá una muerte violenta, y si es justo, permanecerá en la gracia de Dios, y tendrá la recompensa de la vida eterna. 7. Aquel que sea verdadero devoto del Rosario no perecerá sin los Sagrados Sacramentos y 12. Aquellos que propaguen mi Rosario serán asistidos por mí en sus necesidades (ver las promesas completas aquí https://cutt.ly/zd9hi0F ).

Así que, si te preocupa estar en pecado (mortal tal vez) no dejes de seguir estos pasos y rezar el rosario. Dios te bendiga.

Autor: Javier Gómez Graterol, religioso/periodista

Artículos relacionados:

El Papa Francisco recordó la importancia del sacramento de la Penitencia

Lunes, Martes y miércoles Santo: Días para el Sacramento de la Reconciliación

P. Juan Ávila Estrada: Una persona homosexual, ¿cómo debe acercarse a la confesión?

Iglesia Católica jamás tolerará violar secreto de confesión, dice funcionario Vaticano

El Vaticano recuerda que el secreto de confesión es inviolable