La Paz

Huertos Urbanos: por una alimentación sana y sostenible

Cultivar tus propios alimentos garantiza la seguridad alimentaria para toda la familia. Con este propósito el Centro de Promoción del Laicado “Ricardo Bacherer” CEPROLAI este 30 de octubre, desarrolló el Webinar “Huertos Urbanos: por una alimentación sana y sostenible”.
Rememorando el 16 de octubre, día mundial de la alimentación, este evento ha sido pensado a partir de la necesidad de motivar, informar y compartir sobre la importancia de la alimentación como un derecho universal. En ese marco, mostrar las experiencias específicas de huertos urbanos en nuestras ciudades de La Paz y El Alto, permite denotar la importancia del fortalecimiento de nuestros hábitos alimenticios y por ende nuestra salud, nuestras relaciones familiares, vecinales y comunitarias; además nos ayuda principalmente a involucrarnos y aportar a nuestra seguridad y soberanía alimentaria, sostuvo Amanda Ajata, coordinadora del evento y del área de Medio Ambiente de CEPROLAI.

Importancia de la agricultura local y familiar

“En Bolivia, el 70% de alimentos provienen de la agricultura campesina o agricultura familiar” FOCAPACI.

Jaime Coarite Llojlla, técnico del Centro de formación y Capacitación Ciudadana – FOCAPACI, se refirió en su exposición a la importancia de la producción agroecológica familiar en huertos urbanos y periurbanos que permiten la mejora del acceso y disponibilidad de alimentos sanos y nutritivos en todo momento en el hogar.
Entorno a la agricultura familiar se rescata los primeros principios de solidaridad y reciprocidad. Integra e involucra a cada uno de los miembros de la familia en las diferentes etapas, fortaleciendo los lazos intrafamiliares, genera ingresos económicos a través de la venta de excedentes y sensibiliza e informa al entorno cercano sobre alimentación saludable y nutritiva.

Importancia de los huertos urbanos y comunitarios (como implementar un huerto en casa- pasos a seguir)

Por su parte, Jhannette Plata Arcaya, en representación de la Fundación Alternativas se refirió a las políticas públicas, agricultura urbana y alimentación saludable que como entidad se encuentran desarrollando para la sostenibilidad, empoderamiento ciudadano y seguridad alimentaria.
Asimismo, detalló las reglas básicas para cultivar que dan inicio con el tener un lugar para el cultivo, elegir el material o envase para hacerlo, tener el suelo preparado, las semillas, horas de luz solar y agua para riego.

Experiencias de huertos urbanos en la ciudad de El Alto (FOCAPACI)

A su turno, Sandra Laura Laura, técnico de FOCAPACI, apoyada en un video institucional relató la experiencia institucional en el trabajo de huertos urbanos y periurbanos implementados en la ciudad de El Alto.
Alrededor de 300 familias (en su mayoría de escasos recursos económicos) se benefician con este proyecto, afirmó la expositora quien además sostuvo, que los 30 grupos con los que actualmente trabajan en zonas periurbanas de la urbe alteña se dedican a la crianza de animales menores como gallinas y conejos además de la producción de zanahorias, lechugas, repollos, acelgas, apio perejil, uvas, cerezas y plantas medicinales como la manzanilla entre otras.

Experiencias de huertos urbanos en la ciudad de La Paz (Fundación Alternativas)

Finalmente, Mariela Rivera, en representación de la Fundación Alternativas se refirió a las experiencias institucionales de huertos urbanos en la ciudad de La Paz.
Inició su exposición refiriéndose al huerto orgánico Lak’a Uta, primer huerto urbano vecinal de la ciudad de La Paz ubicado en Cotahuma en el que participan 40 familias que cultivan alimentos frescos y nutritivos de manera orgánica y en comunidad.
El huerto “Las Awichas” es la segunda experiencia que nació con la participación de 20 adultos mayores, el año 2019 en alianza con el Gobierno Autónomo Municipal de La Paz, en la zona de Alto Pampahasi sector Guardia, con el objetivo de consolidar un espacio productivo para la producción de hortalizas de manera ecológica y en comunidad.
El tercer huerto vecinal “Sewenka” nace gracias a gestiones realizadas por la Junta de vecinos de Bajo Seguencoma. Esta iniciativa cuenta con la participación de 15 familias del barrio, que dedican su tiempo libre a cultivar alimentos orgánicos en comunidad.
El evento concluyó con una plenaria en la que los participantes dieron a conocer sus propias experiencias, además de realizar preguntas a los expositores.

 

“Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; era forastero, y me acogisteis; estaba desnudo, y me vestisteis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a verme.” Mt.25,36-36