El vínculo de los seres humanos con la tierra, a través de la agricultura tiene data milenaria. El pedido de producción de alimentos en armonía con la madre tierra parece hacer eco en las mentes y corazones de las nuevas generaciones que buscan alternativas creativas para continuar con ese vínculo ancestral. Es por esa razón, que el Centro de Promoción del Laicado “Ricardo Bacherer” CEPROLAI, a través del Proyecto Medio Ambiental Ecoactitud 2022, de agosto a octubre de la presente gestión, desarrolló el curso de huertos urbanos.
Con el propósito de promover la participación de diversos grupos etarios en actividades de agricultura urbana que promuevan el fortalecimiento de valores personales y familiares, se desarrollaron talleres virtuales con un promedio de 40 personas por sesión. Dos fueron los talleres prácticos presenciales el primero contó con la participación de 30 personas y el segundo con 12 participantes, informó la coordinadora del área de Medio Ambiente y del Proyecto Ecoactitud del CEPROLAI, Amanda Ajata.
Desde la primera sesión los participantes mostraron una gran expectativa por reforzar y recibir nuevos conocimientos sobre buenas prácticas de agricultura urbana, afirmó la coordinadora de medio ambiente; además, destacó la participación como co auspiciadores de la actividad al Gobierno Autónomo de Municipal de La Paz, mediante la Subalcaldía Sur, representada por Fernando Gonzáles y BIOCENOSIS a través de Gabriela Guisbert, Mónica Vicente y Vaneza Cosme.
Los egresados de la Facultad de Agronomía de la UMSA, Daniela Valencia, David Quispe, Cristopher Apaza y Ronald Poma se unieron también a este proceso de formación con el objetivo de sensibilizar a la población sobre la importancia de poner en práctica acciones de agricultura urbana en bien de una alimentación saludable y diversa.
Estos procesos formativos, sostuvo Ajata, a través de las prácticas de campo, permiten fortalecer los lazos familiares y de amistad, entorno al cuidado de la Casa común.
Itinerario formativo
El Primer taller de formación respondió a las preguntas ¿Qué es la agricultura urbana? y ¿es posible tener prácticas de agricultura urbana en nuestra región altiplánica? También hizo referencia de la importancia de la agricultura urbana y sus beneficios.
El segundo taller detalló de manera pormenorizada la clasificación de plantas medicinales, ornamentales, medicinales y hortalizas, además de los procedimientos adecuados para germinar semillas de diversos alimentos.
El tercer taller de formación se destinó a reflexionar sobre el compostaje. El cuarto taller de formación dio a conocer las plagas o enfermedades que se pueden presentar en las plantas dentro de los huertos, el cuidado de estos espacios agrícolas y la cosecha de los alimentos.
Finalmente, los talleres quinto y sexto, se realizaron de manera presencial y permitieron a los participantes la elaboración de envases, preparación del suelo, siembra de hortalizas en maceta y la visita a espacios de compostaje.
Por definición, un huerto urbano es una porción de tierra disponible para la producción de plantas hortícolas destinadas al consumo humano, estrechamente vinculado a los aglomerados urbanos donde cada vez se hace más difícil disponer de terreno para cultivar, pero sobre todo es un espacio con un fuerte componente social.
El cambio debe empezar desde dentro, advierte el Papa Francisco, porque el objetivo de “hambre cero” no se consigue con la mera producción de alimentos, sino “necesita una nueva mentalidad y un nuevo enfoque integral y diseñar sistemas alimentarios que protejan la Tierra y mantengan la dignidad de la persona humana”


