Cochabamba

Homilía de Monseñor Oscar Aparicio Céspedes

Domingo día del Señor

Muy amados hermanos y hermanas poco a poco nos vamos acercando hacia el final del tiempo litúrgico sabemos bien que este tiempo ordinario que estamos viviendo termina el domingo 34 cuando la solemnidad de cristo rey anuncia que cristo reina en todo el universo, estamos en el domingo 32 por tanto estamos a poco de finalizar el año litúrgico y vemos como la palabra de dios ya va empezando a anunciar algunas realidades fundamentales también en la vida nuestra y hacia el futuro es el anuncio de la promesa de el señor la alianza cumplida por parte de el

La primera lectura que habla de este grupo de macabeos ya son los primeros anuncios explícitos reales de la resurrección que aparecen en el antiguo testamento estamos ya cerca de la nueva era, es decir del advenimiento del mesías del cristo donde viene la promesa total y real de un dios que nos ama profundamente y que ha querido que la vida del ser humano no solamente sea en este mundo si no ya es el anuncio hacia donde caminamos es decir hacia la vida plena

El nacimiento nuestro en este mundo tiene ciertamente un inicio aunque somos parte de muchas otras generaciones y el final o el destino al que caminamos es a paso seguro en una vida plena en el señor esto no solo es doctrina, si no es una realidad presente , anunciada y cumplida por parte de Jesucristo por eso es interesante la figura de estos macabeos además aunque dice el mismo texto, hoy no lo menciona pero es la madre de estos hermanos que los animan a entregar la vida en defensa de la fe, no puede de ningún modo ellos, es decir de su fe o renegar de su fe o renegar de dios aunque las leyes, las otras leyes de aquellos, de aquel imperio querían que haga su fundamento en realidad del sacrificio de estos macabeos o de la entrega de la vida de estos hermanos está basada en el reconocimiento de la gran soberanía de dios, es el dios de la vida, es el dios de los vivientes y renegar de él no lo podemos hacer, por eso así tan heroicamente diríamos entregar también esta vida, el motivo de la entrega de la vida es defendiendo la fe, la base fundamental es creer en este dios que da la vida y la resurrección, la vida en este mundo y también más allá de este mundo, hermanos míos de hecho la vida se puede entregar de miles de formas

Conocemos a través de la historia de cuantas ideologías y cuanta gente ha entregado la vida por unas ideologías o cuanta gente ha entregado también por la defensa de algunos valores que representan también en la vida nuestra cotidiana por ejemplo la defensa de la patria, se puede entregar la vida por defender cualquier terreno, cualquier otra situación se entrega la vida a veces por estos grandes ideales o por preservar algo , lo fundamental de estos macabeos es una entrega de la vida no porque la desprecien sino más bien por defensa de la fe y hay una diferencia muy grande entre una cosa y otra, entre entregar la vida por un ideal o entregar la vida por defender la fe o definitivamente por reconocer que de quien viene la vida es de dios y él nos llevara a la resurrección, este es el anuncio también que nos hacen a través de esta primera lectura estos hermanos.

Luego ese mismo apóstol pablo que nos consuela, que nos anima a reconocer para que estamos en este mundo y hacia donde caminamos

Hermanos míos yo igual que ustedes sabemos que este mundo vivir en este mundo por la caridad de dios es un aspecto muy bello es algo que a todos nosotros seguramente nos da gusto. A quien no le da gusto amanecer y respirar aire, ver el sol, estar entre seres queridos decir la vida es un don y es un regalo de dios enorme por tanto las realidades que nos llevan después a la muerte sea la enfermedad sean los sufrimientos o aquello que podamos también estar viviendo en nuestro mundo duele de hecho hace poquito hemos celebrado la festividad de los difuntos la presencia de ellos es real en medio nuestro interceden por nosotros.

Creemos que ellos también viven y nos acompañan pero también nos ha dolido cuando se han alejado de nosotros cuando han partido de este mundo la muerte es una realidad en medio nuestro, aquí viene el apóstol pablo para consolarnos, para animarnos, nuestro camino final no es la muerte nuestro destino final no es la muerte no hemos sido creados y no tenemos esta vida terrenal para finalizar en una tumba el señor nos anuncia y el apóstol nos lo recuerda y nos consuela caminamos hacia una vida eterna por que el amor de dios es profundo hacia nosotros, el primero de todos que ha resucitado es nuestro señor Jesús que hoy día lo proclamamos, dentro de poco lo proclamaremos como rey del universo el rey de la vida la soberanía de él que domina todo el mundo y el universo para anunciarnos otra vez aquello que el evangelio se está otra vez remarcando con las propias palabras de Jesús la vida es una vida en plenitud o cuando dice ya en aquel tiempo se anunció o moisés anuncio la resurrección cuando hablo de dios padre que es dios de Abram de Isaac y de Jacob ahora menciona la vida eterna.

La vida y la resurrección porque dios no es un dios de muertos si no de vivientes, todos en efecto viven para él , son las palabras finales del evangelio de hoy, aunque representan también este ejemplo tan absurdo irreal claro está basado también en una ley mosaica decir si alguien moría sin descendencia el hermano tenía la necesidad la obligatoriedad de contraer matrimonio con la viuda para poder obtener descendencia de ahí el concepto de que alguien que no tiene descendencia y no tiene propiedad es maldito por eso Abram cuando dice o cuando recibe la promesa de Dios de la tierra y del hijo de la promesa se alegra profundamente el corazón.

No es posible es como siempre una forma de presentarle a Jesús una pequeña trampa, haber cuando esta viuda resucita está cuestionando la resurrección cuando ella resucite, ¿esposa de quién será?, no da respuesta al efecto que ellos han dado sabiendo la mala intención de los corazones y del ejemplo que se pone, somos habitantes del cielo y en aquel lugar no habrá esposas ni esposos y dejémonos consolar por el Señor.

Si alguien esta afanado en entregar la vida por grandes ideales puede hacerlo, pero no hay nada mejor que entregar por el reino de Dios, sabiendo apoyados en la soberanía de él, reconociendo que él es el autor de la vida, si alguien está en la predisposición de acumular riquezas sepan que no nos llevaremos nada y que la mayor riqueza es este don de la vida nos regala hacia la vida eterna, vivimos entonces como peregrinos en este mundo sabiendo que somos habitantes del cielo y también partiremos y sabremos que la resurrección nos viene de este Dios Misericordioso el cual nosotros lo profesamos como el soberano de la vida, del universo y de todas nuestras realidades.

Amén.