Santa Cruz

Hacer volver la sonrisa en los rostros de los niños: la misión del Patio Don Bosco

En el mes de agosto, la obra salesiana “Patio Don Bosco”, que se ocupa de la recuperación de los niños que viven en la calle, celebró su noveno aniversario de actividades. Para la ocasión, la obra se llenó con cerca de 300 niños y adolescentes que dieron vida a una fiesta alegre y colorida.

El Patio Don Bosco es un centro diurno que surgió como respuesta al fenómeno cada vez más generalizado de los niños de la calle en la ciudad de Santa Cruz. Es parte de un programa más amplio de intervención social – el Proyecto Don Bosco – promovido por los Salesianos en colaboración con la ONG salesiana Voluntariado Internacional para el Desarrollo (VIS).

Junto con otra casa de acogida nocturna – el Techo Pinardi – el Patio representa para los chicos que viven allí la primera etapa de un largo proceso de reinserción social. Sus habitantes son los niños y adolescentes que vienen de familias “disfuncionales”, en las que han sufrido situaciones de violencia y vivido cercanos a problemas de drogas o de salud mental, en general, a situaciones de conflicto…

Cuando los jóvenes llegan al Patio son tristes y con miedo. Con el tiempo y las atenciones que reciben, su cara cambia, reaparece la sonrisa, recupera la confianza, el deseo y la fuerza para expresar sus sentimientos. Poco a poco forman vínculos positivos con otros niños y con los miembros del equipo de educadores.

Por esta razón también es importante crear momentos de fiesta y alegría, como el celebrado por el aniversario del centro: a través de la sana diversión los niños son inmersos en la interrelación con otros niños y adultos, y experimentan contextos de protección, de seguridad y de familia.

En este compromiso de devolver la alegría a los más pequeños, los salesianos no están solos: para proporcionar los recursos económicos necesarios para la fiesta se hicieron presentes muchos amigos y benefactores del Proyecto Don Bosco.