Cochabamba

GREGORIO IRIARTE: BOLIVIA ME DEJÓ CONSTRUIR UN REINO DE PAZ Y JUSTICIA

En un emotivo acto al que asistieron personas vinculadas con la vida religiosa, educativa y de defensa de los derechos humanos, el padre Gregorio Iriarte fue distinguido Doctor Honoris Causa por la Universidad Mayor de San Simón, habiendo recibido una medalla, un diploma y el libro de la ciencia de manos de las máximas autoridades de esta casa de estudios superiores.

Gregorio Iriarte (Navarra, 1927), es uno de los sacerdotes extranjeros más influyentes que ha tenido Bolivia y, además de su trabajo de educación y alfabetización, se le reconoce como uno de los principales fundadores de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos, el año 1976, junto a los también sacerdotes Luis Espinal Camps y Julio Tumiri.

Además, fue ferviente opositor de la explotación irracional de los recursos naturales. También posibilitó la fundación de una cooperativa de ahorro y crédito, la creación de Unitas y del Instituto de Teología a Distancia, entre varios otros méritos.

Durante su discurso, Gregorio Iriarte dijo que era un alto honor recibir este título y agradeció de corazón el reconocimiento a los 48 años que lleva viviendo en Bolivia y trabajando por la educación y la defensa de los derechos humanos. Agradeció también a la sociedad boliviana que “me ha permitido construir un reino de paz y de justicia”, dijo y recordó la época cuando llegó a Bolivia, el año 1964, y comenzó a dirigir la radio Pío XII y como, con junto a otras cuatro radiomisoras, creó la red Erbol que continúa hasta el día de hoy desarrollando una gran actividad de alfabetización y difusión de la cultura boliviana.

El primer libro que escribió en sus inicios en Bolivia estuvo relacionado con la realidad minera, que tuvo mucho éxito y de ahí continuó escribiendo sobre temas económicos, sociales, de comunicación social y medios de masas y últimamente sobre valores humanos.

En toda su carrera ha escrito más de 30 libros y durante 20 años escribe columnas de opinión para la prensa boliviana.

El pasado jueves, en una entrevista exclusiva con Los Tiempos, el padre Gregorio Iriarte dijo que el incansable trabajo que ha desarrollado en el país se lo debe: primero a ser hijo de un obrero; segundo a su propia formación que “fue muy en la vida” y, tercero, a los profesores que tuvo, todos muy buenos y con un fuerte compromiso religioso y social.