Internacional

Francisco: “Que todas las familias de la tierra se sientan bendecidas y protegidas por Dios”

En la catequesis del miércoles dieciséis de septiembre que precede la partida del Papa hacia su X Viaje Apostólico Internacional a Cuba y EE.UU. en donde tendrá lugar el Encuentro Mundial de las Familias, y teniendo en cuenta también el Sínodo de los Obispos del próximo mes de octubre, el pontífice dedicó la audiencia general a una reflexión conclusiva sobre el tema del matrimonio y de la familia, y volvió a hablar de la necesidad de una nueva alianza entre hombre y mujer, una alianza a la que Dios ha confiado la tierra y que es “no sólo necesaria”, sino también estratégica “para la emancipación de los pueblos de la colonización del dinero”.

En el resumen de la catequesis que pronunció en español el Papa Francisco afirmó que “en medio de una civilización marcada fuertemente por una sociedad administrada por la tecnología económica, donde la subordinación de la ética a la lógica del beneficio goza de un grande apoyo mediático, se hace cada vez más necesaria una nueva alianza entre el hombre y la mujer, que libere a los pueblos de la colonización del dinero y de las colonizaciones ideológicas y que oriente la política, la economía y la convivencia civil, para que la tierra sea verdaderamente un lugar habitable, donde se transmita la vida, y se perpetúe el nexo entre la memoria y la esperanza”. “La fe nos dice – prosiguió – que esta alianza entre el hombre y la mujer ha sido querida por Dios desde la creación, no sólo para velar por los intereses íntimos de la familia: a ellos les ha confiado el mundo y el proyecto de domesticarlo; por lo tanto, lo que ocurre entre el hombre y la mujer repercute en todo lo creado, como vemos en el relato del pecado original. Pero Dios no nos abandona, su misericordiosa protección no mengua, como muestra la especial bendición que Dios da a la mujer para defender a su criatura del maligno”.

Recordando que el ciclo de reflexiones sobre la familia tuvo su inspiración en la Palabra bíblica de la creación, el Papa indicó que “la creación de Dios no es una simple premisa filosófica”, sino que es “el horizonte universal de la fe”. A esta Palabra bíblica de la creación “podemos” y también “debemos” recurrir nuevamente, dijo el pontífice, con amplitud y profundidad.

Refiriéndose a las palabras que Dios dirige a la serpiente engañadora (cnf Gn 3, 15) el Santo Padre hizo presente también que no obstante el pecado original “no estamos maldecidos ni abandonados a nosotros mismos”. En ese pasaje en cambio, Dios “marca a la mujer con una barrera protectora contra el mal”, es una “bendición especial que Dios da a la mujer” a la que ella puede recurrir en cada generación, “para defender a su criatura del maligno”.

“Dios no nos abandona, – dijo el Obispo de Roma en español – su misericordiosa protección no mengua, como muestra la especial bendición que Dios da a la mujer para defender a su criatura del maligno. Esta ternura de Dios la vemos sobre todo encarnada en Jesucristo, nacido de una mujer, que murió por nosotros, aun siendo nosotros pecadores”.

Concluyendo su catequesis impartida en italiano el Papa recordó que la promesa hecha por Dios al hombre y a la mujer, en el origen de la historia, incluye a todos los seres humanos: “quien sea que se deje conmover por esta visión, – dijo – a cualquier pueblo, nación o religión pertenezca, se ponga en camino con nosotros, será nuestro hermano y hermana”.

Por último en su resumen en nuestro idioma el Sucesor de Pedro exhortó a que “pidamos a Dios que avive nuestra fe en la promesa que hizo al hombre y a la mujer, y tomando conciencia de la importancia de esta alianza, que todas las familias de la tierra se sientan bendecidas por Dios y protegidas por su ternura y amor”.