La Paz

Francisco Pifarré, nuevo director nacional de “Fe y Alegría”

El jesuita Francisco Pifarré, que hace 50 años llegó a Bolivia desde su natal Barcelona, España, fue posesionado este viernes como el nuevo director nacional del movimiento de educación popular “Fe y Alegría” en reemplazo del sacerdote Rafael García Mora.

“Es mucha felicidad que a uno le den este cargo, estar de director de Fe y Alegría, porque (esta institución) tiene mucha historia y está en los nueve departamentos en medio de varias culturas, pueblos y zonas suburbanas”, remarcó el flamante director.

Pifarré, que trabajó bastante tiempo con las comunidades indígenas, sobre todo con el mundo guaraní y quechua, asumió sus nuevas funciones con el desafío de continuar con el trabajo en pro de la educación y para que este sistema de la institución se adapta al mundo moderno.

“Vamos a continuar con esta Fe y Alegría que dio tanta vida educativa, cultural y humana a Bolivia, pero también vamos a mirar hacia adelante, hay caminos que se tienen que abrir en este mundo tan cambiante, Fe y Alegría está llamada a promover en Bolivia una educación nueva apta para este nuevo mundo que viene porque ya no sirve la educación de antes”, remarcó, en una entrevista con ANF.

Agregó que en esta realidad cambiante los jóvenes tienen que ser protagonistas de una nueva sociedad boliviana, donde no basta sólo el cambiar una política o una Constitución, sino hay que hacer que las nuevas generaciones sean partícipes de la realidad nacional y todo eso sólo se puede lograr con la educación.

Relación con el Gobierno

Pifarré sostuvo que mantendrá una relación con el Gobierno de la mejor forma que se pueda porque tanto Fe y Alegría como la administración del país promueven las mismas pautas de educación.

“Pautas de educación que son muy interesantes porque se trata de una educación comunitaria, intercultural, plurilingüe, plurireligiosa, técnico profesional, educación para el trabajo, educación para la vida boliviana”, expresó.

Asimismo dijo que hay mucha gente que cuestiona y discute al Gobierno, pero el Ejecutivo tiene algo que es indiscutible y precisamente es la plurinacionalidad y su apuesta por los pueblos marginados.

Los del Gobierno “apuestan por el pueblo y Fe y Alegría también, y queremos estar en la primera fila de esa apuesta”, apuntó.

Un desafío cumplido

El director saliente de Fe y Alegría, Rafael García, en su discurso de despedida del cargo, dijo que los siete años que estuvo al frente de esta institución educativa fue un desafío más en su vida y el mismo lo cumplió de la mejor manera posible trabajando de manera constante.

“En Fe y Alegría fue un desafío muy interesante, porque aunque siempre trabajé con sectores populares, nunca había abordado este trabajo desde el punto de vista de la educación, desde la relación con el Ministerio (de Educación), con los profesores y los alumnos, entonces para mí fue un desafío muy interesante y siento que he podido aportar con mi trabajo”, señaló.