Oruro

FIESTA DEL SEÑOR DE LAS LAGUNAS

Tata lagunasqa jamunki niwarqa

El 14 de septiembre se celebra en Oruro, la fiesta del Señor de Lagunas, en conmemoración a la fiesta de la Exaltación de la Cruz. Aquí presentamos un fragmento del libro “Pasión del Santuario de Tata Lagunas”, de propiedad intelectual de Magali Gutiérrez y Pascual Mamani Marca, de la fundación Cicreo en Bolivia.

Los comunarios suelen comentar siempre, que una mañana de madrugada aparece la cruz de madera encima del cerro Laguna Loma (Cañon Colorado), donde actualmente está el Calvario. A finales del siglo XIX, Valerio Aguayo, comunario de Qala Qala, en uno de sus viajes a pie, pasaba a comprar coca y azúcar y al mismo tiempo a realizar el trueque de sus productos agrícolas a la hacienda de Sepulturas. Temeroso por la oscuridad, confiado en su fe, ve permanecer momentáneamente una luz en forma de estrella acompañada de un ruido muy fuerte.

El comunario sigue la caminata a pie con dirección a la hacienda de Sepulturas. Después de realizar la compra y el trueque, retorna  aproximadamente a medio día por la misma senda. En el cerro donde cayó el relámpago ve una cruz de madera roja que brillaba. Asustado e impresionado por la cruz, acelera la caminata hacia la hacienda, cuenta en principio a los integrantes de las yuntas, algunos de los cuales creen y dicen que es un milagro y otros comunarios dudan, porque piensan que la cruz es cosa del diablo o simplemente la trajeron los españoles.
Entonces los comunarios visitan a los coca q´awiris (sabios que miran la coca).

Ellos mencionan que es una cruz milagrosa del Señor, y necesitan edificarle en el lugar un santuario. En aquel instante
los comunarios deciden construir en la punta del cerro una pequeña capilla. Transcurrido el tiempo, decidieron edificar una Iglesia a
lado de la hacienda Arrásola, a la cual se trasladó la cruz de madera, incorporando a ella la representación de la imagen del cuerpo de Jesucristo.

Tras la construcción de la pequeña capilla de Tata Lagunas, se decide realizar fiesta en su devoción. En ese entonces se realizaban liturgias
en honor a San Antonio. Pasaron lo años, hasta que la fiesta se consolida el 14 de septiembre, teniendo la participación de agrupaciones
autóctonas en su mayoría, las jula julas, lichinguayos y sicuriadas sicuriadas; utilizando instrumentos del charango, la konkota (guitarra
grande), la zampoña y otros; luciendo una vestimenta típica, en ella primando los colores oscuros y claros.