Análisis

Fernando Pérez: Hospitales y centros de salud funcionan con estandares por debajo de los exigidos por la O.M.S.

Una joven médica de provincia me contó casos dramáticos que tuvo que atender en el campo. El más sencillo era de una madre que llevó a su niño con una infección, a la cual le dio una orden de laboratorio en el hospital de la provincia. Pasados unos días la madre volvió con el niño en peores condiciones, porque, según explicó la madre angustiada no tenía para el pasaje de viaje al pueblo y otros gastos que demanda el estudio de laboratorio. Las recomendaciones de mayor cuidado de higiene en el ambiente de los niños se desvanecieron frente a la vivienda precaria con piso de tierra y porque no tienen ingresos para mejorar su vivienda. Igual infortunio tuvo su hijo adolescente cuando se fracturó una muñeca, se aguantó una semana de dolor hasta que juntaron para el viaje a la capital, allí hay que pagar por todo y el costo de la cirugía es inalcanzable para la economía de una familia del campo.

Frente a los reclamos de mayor presupuesto el gobierno nacional esgrime las cifras de su inversión que incluye los gastos de las cajas de salud según la fundación Jubileo. La Gobernación esgrime sus inversiones en equipos modernos y la administración de la alcaldía sus cuatro hospitales de segundo nivel. Pero la realidad es que los hospitales y centros de salud funcionan con un personal escaso muy por debajo de los estándares exigidos por la Organización Mundial de la Salud, carecen de insumos y no tienen recursos suficientes para atención gratuita a personas de pocos recursos.

La discusión no es la exactitud de la inversión declarada por el gobierno central, el Departamental y el municipal sino cuáles son las propuestas de sus políticas de salud que deben comprender no sólo la atención hospitalaria. Tienen que ver con propuestas integrales de inversión para el desarrollo productivo de sectores como los pequeños productores, para sacar de la pobreza a la mayor cantidad posible de los habitantes del campo y la ciudad, también con propuestas de mejora de la educación que van más allá de la construcción de módulos, tiene que ver también con un nuevo concepto de salud preventiva además de la curativa en los centros hospitalarios.

Frente a este desafío se debe esperar propuestas de una planificación estratégica departamental, la propuesta de POAs que reflejen estas políticas, y la aprobación de presupuestos suficientes, para ello tienen mayoría de asambleístas departamentalesy la potestad que les da la ley. Igualmente se esperan propuestas, planificación y presupuesto acorde del concejo municipal. Ya no hay pretexto para tirarle el bulto sólo al gobierno nacional, también es responsabilidad del municipio y la Gobernación dar respuestas integrales a las demandas de la población.

Fernando Pérez es encargado académico de FUNDACION EIRFA