Beni

Familia Franciscana en Beni tiene un nuevo diacono el hno. Julio Matareco Nuni

El pasado 10 de febrero en la Catedral de Trinidad fue ordenado como diacono el hno. Julio Matareco Nuni, a cargo del Mons. Antonio Bonifacio Reimann, obispo del Vicariato Apostólico de Ñuflo de Chávez.

“Hoy ha sido para nuestra Iglesia en el Beni, un día de auténtico regocijo por la ordenación diaconal del franciscano de San Ignacio de Moxos, hermano Julio Matareco Nuni. Nuestra perseverante oración al Señor, quien nos dice: “La cosecha es abundante, pero los obreros son pocos; por eso, rueguen al dueño de la cosecha que envíe obreros a su cosecha (Lucas 10, 2)”, expresó el Monseñor Julio María Elías Montoya, que estuvo presente en la ordenación sacerdotal como concelebrante.

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Dijo, que la palabra ha sido escuchada, y este domingo, en el que la palabra de Dios nos presentaba la vocación de Isaías para ser profeta de Dios, de Pablo como apóstol, para dar la buena noticia de Jesús muerto y resucitado, y de los pescadores del mar de Galilea, Pedro y su hermano Andrés, Santiago y su hermano Juan, para ser “pescadores de hombres”, el hermano Julio Matareco Nuni, por manos de Monseñor Antonio Bonifacio Reimann, Obispo Vicario Apostólico de Ñuflo de Chávez, ha recibido la ordenación diaconal, en vistas a ser ordenado sacerdote, después de un tiempo de vivencia de servicio al Señor y a la Iglesia como diácono, expresó el Monseñor Elías Montoya.

La oración consagratoria, en la que el obispo ha implorado al Señor el envío del Espíritu Santo sobre el hermano Julio, para que, fortalecido con su gracia de los siete dones, desempeñe con fidelidad su ministerio, expresó.

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A su vez el Monseñor Bonifacio Reimann, señaló en esta Eucaristía, “Derrama sobre él en abundancia todas las virtudes: el amor sincero, la solicitud por los enfermos y los pobres, la autoridad discreta, la pureza sin tacha, una vida siempre según el Espíritu; cumpla en todos tus mandamientos, y que el ejemplo de su castidad suscite la imitación del pueblo santo”.

Que, sostenido por el testimonio de su buena conciencia, persevere firme y constante en Cristo, de forma que, imitando en la tierra a tu Hijo, que no vino a ser servido, sino a servir, merezca reinar con él en el cielo, señalo el Vicario Apostólico de Ñuflo de Chávez.

El diacono ayuda al obispo y a los sacerdotes en el anuncio de la Palabra, en el servicio del altar y en el ministerio de la caridad. Sirviendo en la celebración de la Eucaristía, proclama el evangelio, prepara el sacrificio y reparte a los fieles el cuerpo y la sangre de Cristo. Además, enviado por el Obispo, exhorta tanto a los fieles como a los no creyentes, formándolos en la doctrina de Jesús; preside las oraciones, celebra el bautismo, asiste y bendice el matrimonio, lleva el viático a los moribundos y preside los ritos exequiales, expresó.
“Finalizo estas palabras, agradeciendo al Señor por este regalo a la Iglesia, al nuevo diácono Julio por su respuesta generosa a la elección que el Señor le ha hecho para ser su servidor, a sus padres por la donación de este su hijo al servicio de Dios y de su Iglesia y a la Familia franciscana que ha cultivado su vocación”, manifestó el Monseñor Julio María Elías Montoya.

Fuente: Infodecom con informaciones de Andres I. Titiboco