Internacional

Exponentes religiosos, trabajan para poner fin al conflicto palestino israelí

Un esfuerzo renovado y determinado por parte de los Estados Unidos para poner fin al conflicto palestino israelí piden los exponentes religiosos cristianos, judíos y musulmanes de ese país, en una carta dirigida al Presidente Barack Obama, en la así llamada “Iniciativa nacional interreligiosa por la paz en Medio Oriente”.

Porque “no hay una solución militar para un conflicto como éste, – escriben los exponentes religiosos – es necesario un acuerdo entre las partes”. Asimismo afirman que “los recientes enfrentamientos en Jerusalén demuestran que la simple exhortación de las partes en causa a sentarse en la mesa de los negociados ya no es más suficiente, sino que se necesitan ideas prácticas y razonables para resolver todos los problemas, incluidos aquellos que tienen que ver con las fronteras, la seguridad, los refugiados y el futuro de Jerusalén”. El objetivo – señalan – es el de tener “dos pueblos que puedan vivir en paz y en seguridad en el reconocimiento mutuo”. Firman por la Iglesia católica Mons. Oscar Cantú, presidente de la Comisión episcopal estadounidense para la Justicia y paz internacional y el Card. Theodore McCarrick, Arzobispo Emérito de Washington.

Mientras tanto en Oriente Medio se realizó ayer el encuentro de los Patriarcas y Líderes Cristianos en la sede del patriarcado libanés para afrontar la situación de los cristianos de Oriente Medio y para pedir a la comunidad árabe e internacional, no apoyar el terrorismo, ayudar a la emergencia prófugos y trabajar para su regreso en patria.

Los patriarcas y los líderes cristianos han pedido un compromiso para encontrar una solución a la crisis palestino israelí, señalando que es necesario trabajar para resolver esta crisis sobre la base de la fórmula “dos pueblos, dos Estados”, permitiendo el regreso de los refugiados a sus hogares. Los líderes cristianos piden un mayor esfuerzo por parte de los gobiernos y de las organizaciones no gobernativas en favor de los refugiados y también un compromiso mayor para obtener la liberación de todas las personas secuestradas o detenidas.