Cochabamba

Urkupiña: Arzobispo Solari denuncia que a pesar de la bonanza económica crece el consumo de droga en los ambientes educativos y decaen los valores morales en la sociedad.

En lo que podría ser su última celebración como Arzobispo de Cochabamba, antes de que el Papa Francisco acepte su renuncia por motivos de edad, Mons. Solari, expresó durante la Homilía en la Misa central de la fiesta de Urkupiña, que “es impresionante ver el crecimiento de nuestras ciudades, un sinnúmero de edificios y movilidades, el crecimiento económico es evidente en nuestro país ¡Bendito sea Dios!”.

Durante la celebración en la que estaba presente el Primer Mandatario de la Nación, Mons. Solari continuó: “¿Cuantos peregrinos estamos aquí agradeciendo a nuestra madre que nos concede las cosas materiales?, lo que precisamos, pero todo este bienestar no está acompañado por un adecuado crecimiento espiritual, al contrario a todos nos toca constatar un tremendo derrumbe de valores morales. Los papás no están preocupados porque sus hijos ya no comulgan con su manera de ver y de sentir, se ha perdido el entendimiento en el acto de ser padres e hijos, los papás no están preocupados por la pornografía que se ve en las pantallas de celular, por la droga que penetra en los ambientes educativos, por los matrimonios que hoy se celebran y mañana se rompen. Corremos el riesgo de admirar la grandeza de los edificios, sin fijarnos que a sus pies están rondando los “chicos de la calle”. Nos alegramos por la belleza de nuestros jardines y toleramos por ahí que caminen nuestros jóvenes borrachos”

Durante la celebración de este 15 de agosto, también se dieron cita varios de los candidatos para las próximas elecciones presidenciales; allí, el Arzobispo de Cochabamba se refirió a los hechos de corrupción e inmoralidad que se viven en nuestro país, y que “carcomen las conciencia de nuestros hijos”. En ese contexto el prelado propuso “construir una Bolivia Grande con ciudadanos honestos con conciencias formadas e iluminadas por la fe” para ello convocó a las madres bolivianas a trabajar en la formación de los corazones de sus hijos, creando un clima de valores en el hogar junto con sus esposos con “amabilidad, sencillez, servicio, solidaridad, capacidad de perdonar, responsabilidad y sacrificio”

Mons. Solari prosiguió llamando a todos los bolivianos que ejercen un cargo de autoridad: “seamos modelos de comunidad, en el hablar, en el sentir; y esperemos como la Virgen que los valores humanos y cristianos nos lleven a la unidad, a la paz, a la concordia y a la justicia. Abramos espacios para diálogos auténticos, no abusemos nunca de la fuerza ni del poder, no aceptemos sobornos, ni cedamos a chantajes, seamos humildes como María…” afirmó.