Análisis

Elisabetta Piqué: La vieja guardia del Vaticano, más viva que nunca

No es una novedad que Francisco tiene fuertes resistencias y enemigos, tanto en el Vaticano como fuera. Eso quedó claro desde el primer momento, cuando el primer papa latinoamericano, un outsider, fue elegido el 13 de marzo de 2013, con un mandato claro: hacer limpieza no sólo en la curia romana, con muchas personas “santas” pero también un nido de víboras, marcado por burocracia, corrupción y nepotismo, sino también en las finanzas del Vaticano, un agujero negro. Una mezcla explosiva que había llevado a la renuncia a su predecesor.

Ahora, la filtración de documentos reservados -no sólo presentes en dos libros a puntos de salir, sino también en una carta que le escribieron 13 cardenales conservadores en la que cuestionan su manejo del sínodo- y la falsa noticia salida en un medio italiano sobre un tumor en el cerebro de Francisco demuestran dos cosas. La primera, que no es nada fácil hacer esa limpieza tan auspiciada antes del cónclave de 2013. La segunda, que la “vieja guardia” del Vaticano, la misma que se opuso a Benedicto XVI y a sus tibios intentos de cambiar las cosas (esa “suciedad” que había denunciado en Pascua de 2005) y que habría preferido que fuera elegido un candidato menos revolucionario que el argentino, sino más bien un partidario del statu quo, sigue más viva que nunca.

Más allá de que en todo pontificado siempre hubo resistencia, más o menos oculta (y que en el caso de Francisco es evidente), también hace falta advertir otra cosa. Pese a las reminiscencias, este VatiLeaks II que golpea al pontificado de Francisco es muy distinto al que terminó haciendo renunciar a Joseph Ratzinger.

En el VatiLeaks I, las filtraciones habían sido del mismo escritorio y del mismo despacho de Benedicto XVI, papa emérito. En este caso, al menos según los adelantos de los dos libros a punto de salir, los documentos salieron de oficinas involucradas en la reforma de la curia en curso, pero no del despacho papal.

“Benedicto XVI era débil cuando comenzaron a volar los «cuervos». Francisco, en cambio, está en su momento de mayor fortaleza, por lo que el impacto será mínimo”, dijo a LA NACION un monseñor, que destacó que otra diferencia es la determinación de Francisco para actuar con mano dura y contraatacar.

Fiel reflejo de esto, el Vaticano sorprendió ayer al reaccionar aun antes de la salida de los dos libros en cuestión, gritando a los cuatro vientos que se trata de una “grave traición a la confianza del Papa”.

Si el VatiLeaks tomó a Benedicto XVI de capa caída, ya sacudido por el escándalo de abusos sexuales de menores en el clero, el revuelo por el levantamiento de la excomunión a un obispo lefebvriano antisemita y el traspié de Ratisbona, por otro lado, a Francisco lo agarran en su mejor momento. A un mes de su regreso triunfal de Cuba y Estados Unidos, con su popularidad en las estrellas en todo el mundo, con más de 150 jefes de Estado que quisieron estar presentes en su histórico discurso en el cuartel general de la ONU en Nueva York, a meses de haber dado a la luz su primera encíclica sobre el medio ambiente, un tema de inmensa actualidad que preocupa a creyentes y no creyentes y estrechamente ligado a pobreza, guerra y exclusión.

Y a poco más de una semana del cierre del sínodo de obispos sobre la familia en el cual, pese a las divisiones y a la campaña en contra de un bloque conservador, horrorizado con esa Iglesia de puertas abiertas del “papa populista argentino”, Francisco salió triunfador.

“El resultado del sínodo es muy bueno y significa un paso adelante que pocos saben medir, si no son teólogos. Algunos han intentado restar importancia a esto diciendo que no cambió nada. Pero no es así. Es un cambio enorme. Por supuesto, esto no modifica la doctrina de la Iglesia sobre el matrimonio o sobre la indisolubilidad. Pero cambia nuestro modo de analizar las situaciones irregulares, que no pueden meterse todas en la misma bolsa”, dijo a LA NACION un obispo que participó de la asamblea.

Otra gran diferencia con el VatiLeaks I y un elemento crucial que juega a favor de Francisco es que la gran mayoría de los medios del mundo están con Francisco, algo que no pasaba con Benedicto XVI. Todo el mundo se da cuenta de que como sus enemigos no pueden atacarlo, porque su conducta es intachable y su popularidad es demasiado alta, no les queda otra que atacar el sistema que lo rodea y que se supone que debe gobernar. Y de que Jorge Bergoglio, acostumbrado a tener frentes abiertos y con su esencia de animal político, no se va a dejar amedrentar.

México recibe al Papa en febrero

El cardenal Norberto Rivera, arzobispo de la Ciudad de México, anunció anteayer durante su homilía en la catedral de la capital que la visita del papa Francisco a México comenzará el 12 de febrero de 2016, sin brindar más detalles.

Carlos Villa Roiz, vocero de la arquidiócesis, confirmó el anuncio del cardenal y dijo que Rivera sólo había añadido que el Pontífice llegaría a la capital ese día por la tarde.

En los próximos días, un funcionario del Vaticano viajará a México para preparar la agenda del Papa, en la que se prevé que no falten alusiones a la violencia y a la inmigración.