Internacional

El Vaticano no encontró razones contra el nombramiento del obispo de Osorno

La Congregación para los Obispos estudió detalladamente la candidatura de monseñor Juan de la Cruz Barros Madrid y no encontró razones objetivas que interfirieran en su nombramiento como obispo de Osorno (Chile). Así lo ha confirmado la Oficina de Prensa de la Santa Sede a través de una declaración de su subdirector.

Monseñor Barros fue nombrado obispos de Osorno el pasado 10 de enero de 2015 y el sábado 21 de marzo tomó posesión de la diócesis. La celebración registró protestas de personas que lo acusan de haber encubierto los abusos sexuales realizados por el sacerdote Fernando Karadima. Por su parte, el prelado ha negado en varias ocasiones dichas acusaciones. Fue en febrero de 2011, cuando la Congregación para la Doctrina de la Fe declaró culpable a Karadima tras la investigación realizada.

Pocos días antes de la toma de posesión, el obispos Barros dirigió una carta a los sacerdotes, diáconos, religiosas, religiosos y fieles de la diócesis de Osorno, en la cual indicaba que “jamás tuve conocimiento de alguna denuncia respecto del sacerdote Karadima, siendo Secretario del Cardenal Juan Francisco Fresno, y jamás tuve conocimiento ni imaginé nunca de aquellos graves abusos que este sacerdote cometía con sus víctimas”. Asimismo aseguró que “no he aprobado ni participado en esos hechos gravemente deshonestos”. También recordaba en la misiva que hubo una investigación exhaustiva por instancias competentes civiles y eclesiásticas para discernir las responsabilidades y sanciones.

El prelado manifestó que siente “profundamente el hondo dolor que por largos años les sigue afectando a las víctimas”. Y reiteró que “no hay lugar en el sacerdocio para quienes cometen estos abusos, y que la prevención y la promoción del buen trato deben ser un pilar de nuestro caminar eclesial”. Por otro lado, el obispos recuerda que ha adherido “plenamente a la sentencia condenatoria de la Congregación para la Doctrina de la Fe al sacerdote Karadima”. Como tantos jóvenes y familias –observa– yo llegué a participar a la Parroquia del Sagrado Corazón en tiempos hermosos de espiritualidad y apostolado, pero terminé defraudado por este sacerdote y condeno absolutamente los delitos por él cometidos. “El daño que ha causado es enorme”, afirmó en la carta. No dejo pasar la ocasión para pedir humildemente perdón “si no he sabido o no he podido expresar bien mi posición ante estos hechos tan penosos y complejos”.

Ante las protestas ante el nombramiento de monseñor Barros como obispo de Osorno, la Conferencia Episcopal de Chile emitió un comunicado en el que expresaban “la adhesión, en espíritu de fe y obediencia, al Papa Francisco quien ha nominado a Mons. Barros como Obispo de la diócesis de Osorno”, “nuestra cercanía a los presbíteros, diáconos permanentes, consagrados y consagradas, laicos y laicas de la Iglesia hermana de Osorno, llamados por Jesús a ser discípulos – misioneros suyos, en comunión con su pastor” y “nuestro compromiso de oración para que fieles y pastor caminen en fidelidad al mandato del Señor: “Padre, que todos sean uno como lo somos nosotros. Yo en ellos y Tú en mí para que sean plenamente uno; para que el mundo conozca que Tú me enviaste y los amaste como me amaste a mí”.