Análisis

El mundo nos observa

Con motivo de la Pascua de Resurrección, todas mis tías que viven en el extranjero me llamaron por teléfono para felicitarme y enviarme significativas remesas que me causaron felicidad imposible de disimular ante los ojos escrutadores de mi pariente espiritual y principal benefactora quien se sintió algo envidiosa, pues me dijo: “Tanto que le llaman desde el exterior, compadre, como si no tuviera usted quién lo atienda en todas sus  emergencias…”

Le expliqué a la cholita cochabambina que vivimos en un mundo intercomunicado que se entera al instante de todo lo que sucede en Bolivia y hasta de hechos minúsculos que ignora la Policía Verde Olivo.

Como ella no conoce a mis parientes con excepción de mi esposa que también es su comadre, la quillacolleña quiso saber algo acerca de mis tías que viven en Europa, informándole que ellas son: mi tía Clothilde von Karajan Quiroga, residente en Alemania, mi tía Restituta viuda de Batistuta que vive en Estocolmo (Suecia); mi tía Conchita, española que vive en Torrelodones, y mi tía Encarna que vive en Cochabamba, cuidando a mi tía Semáforo porque a partir de las 10 de la noche nadie la respeta.

Mi comadre Macacha aparte de admirar a mis tías, me preguntó acerca de lo que ellas sabían de Bolivia y las principales hazañas que realiza nuestro presidente Evo, creyendo que de éstas nadie se entera porque se encuentra bien custodiado.

Satisfaciendo su curiosidad femenina, informé a mi comadre que mi tía Clothilde me contó que Evito se había introducido en el camerino del Estadio Hernando Siles ocupado por el futbolista argentino Messi, quien lo recibió descalzo para luego vestir a disgusto un poncho rojo que el Excelentísimo Señor Presidente Constitucional del Estado Plurinacional le había obsequiado al mencionado crack.

Mi comadre quedó sorprendida al saber que esta noticia producida en La Paz hubiera saltado tan velozmente a Quillacollo y luego a Berlín, capital de la República Federal de Alemania.

Orgulloso como periodista de la difusión de una noticia, también le conté que fue mi tía Restituta viuda de Batistuta que vive en Estocolmo (Suecia) quien me informó que un escandinavo, cliente de su empresa “Nabos Escandinavos” le había contado que el presidente Evo había condecorado con el Cóndor de los Andes (máxima dignidad del Estado Boliviano) a unos futbolistas que salieron Campeones Sudamericanos de Fútbol hace 50 años y que el presidente Evo se preparaba ahora a intervenir en las elecciones del 2014 en busca de ser re-re-re-elegido Presidente, algo que admiró a los suecos, a los daneses, noruegos y finlandeses.

Sorprendida ante el avance de las comunicaciones, mi comadre cochabambina me preguntó si sabrían en Europa los avances y el progreso que logró Quillacollo y el Chapare en la última década, hechos que no pueden pasar desapercibidos.