Análisis

Divino Niño Jesús, dueño de mi corazón y de mi alma

“Oh Divino Niño mi Dios y Señor, tú serás el dueño de mi corazón”

cantaban con emoción niñas y niños. De pronto, se escuchó una voz que destacó sobre las demás y completó la frase con un inesperado “y de mi alma”. Estas palabras brotaron del corazón de Cristofer Coaquira, un niño de 7 años, de segundo de primaria de la Unidad Educativa Marien Garten.

Junto con Cristofer, alrededor de 25 niños se congregaron en el Centro de Promoción del Laicado “Ricardo Bacherer” el pasado 7 de septiembre para Celebrar el Cumpleaños del Divino Niño Jesús.

La iniciativa surgió como una necesidad de llevar a los niños el evangelio a través de la figura del niño Dios. A través de esta devoción los chicos aprenden a ver en el niño Jesús un modelo a seguir y a tener presente la realidad de otros niños en situación de vulnerabilidad (abandono, calle, enfermedad, etc.) por quienes oran.

Entre risas y cantos se desarrolló la fiesta de cumpleaños con: dulces, torta, canastas y piñata. El payasito Pinponcito (Victor Alacoma) de la Pastoral Universitaria Arquidiocesana de La Paz preguntó a los niños ¿qué regalos le podemos dar al hijo de Dios? ellos se esmeraron en representar su sentir a través de dibujos (cruces, flores, casas, corazones y el mismo Jesús) acompañados de frases como “te quiero mucho Jesús” y “te regalo mi amor”.

Los padres de familia que asistieron volvieron a sus años de infancia gracias a los juegos que compartieron con sus hijos. Durante la mencionada fiesta cantaron bailaron, se divirtieron pero también oraron y recibieron una estampa con la imagen del Divino niño Jesús su oración y un rosario. Además escucharon de manera atenta y participativa la historia de este pequeño que congregó a grandes y a chicos.

La celebración culminó con la entrega de un aporte económico que los padres de familia hicieron en beneficio del Centro de Desarrollo Comunitario UTASA con el fin apoyar esta institución que se dedica al cuidado de 100 niñas y niños de la ciudad de El Alto.

En Bolivia, Santa Cruz, la comunidad de “Buen Retiro” en 1998 surge el interés de hacer la fiesta al Divino Niño. Según datos oficiales la primera imagen fue traída por la religiosa Fanny Teresa Tapia. Al año siguiente, la festividad fue trasladada para el primer domingo de septiembre, porque la devoción se manifiesta especialmente cada primer domingo de mes y congrega a miles de fieles y devotos.