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Dios no nos ha dado un objeto o cosa, nos ha donado a su único hijo, ese es el motivo de la alegría: Mons. Aurelio Pesoa, O.F.M.

Antes de comenzar su Homilía dominical, Mons. Aurelio Pesoa, O.F.M. Saludó a los hermanos que siguen la Misa por las Redes Sociales en los otros departamentos y el exterior del país. Luego indicó que Este es día de fiesta y de mucho significado para el mundo cristiano y católico. En ese contexto dijo que Dios valora la vida porque Él es la vida y la mayor alegría en la vida es el nacimiento de un hijo al punto que la presencia de un niño hace superar las fatigas, las incomodidades y trae la felicidad muy grande.

Por otro lado Mons. Pesos indicó que Cristo nacido en el pesebre de Belén, es el Señor de la Gloria, es aquel que era, que es y que vendrá en ese contexto dijo que La Navidad de hoy es la presencia de Dios en nuestra vida y la Navidad del mañana es la esperanza de la segunda venida de Jesucristo

El Obispo también explicó que el amor de Dios no depende y nunca dependerá de nosotros, es un don gratuito pero debemos entender que Dios no nos ha dado un objeto o cosa, nos ha donado a su único hijo, ese es el motivo de la alegría. En ese contexto Mons. Pesoa recomendó a los fieles despojarse de todo aquello que impide que vivíamos nuestra vida cristiana y dejémonos transformar por el amor de Dios testimoniando y llevando la luz que es la buena noticia, esa luz que es el Evangelio de Jesús

 

Homilía de Mons. Aurelio Pesoa, O.F.M.

Obispo del Vicariato Apostólico del Beni

Presidente de la Conferencia Episcopal Boliviana

25 de diciembre de 2022

 

Link para ver la Santa Misa Presidida por Mons. Aurelio Pesoa, O.F.M.

 

Este es día de fiesta y de mucho significado para el mundo cristiano y católico

Desde nuestra Iglesia Catedral aquí en la Santísima Trinidad, del Vicariato Apostólico del Beni, saludamos a todos ustedes que están aquí presentes para compartir juntos como pueblo de Dios, como Iglesia, la eucaristía en este día de fiesta, en este día de fiesta y de mucho significado para el mundo cristiano y particularmente para el mundo católico.

Saludo a los hermanos que siguen la Misa por las Redes Sociales en los otros departamentos y el exterior del país

Saludamos a todos aquellos hermanos nuestros que, a través de las redes sociales, participan desde el lugar donde ellos están con nosotros. Aquellos hermanos benianos que viven en los otros departamentos y que domingo a domingo se conectan a través de las redes para ellos sentirse también integrados a esta nuestra Iglesia. Saludar también a todos aquellos hermanos nuestros que en el exterior participan en este día de fiesta, en este día tan esperado.

Dios nos ha hablado antes por medio de sus profetas y hoy por medio de su Hijo

La palabra de Dios, el profeta Isaías nos dice: Que hermosas son las montañas, los pasos del que traen la buena noticia. El que proclama la paz, el que anuncia la felicidad, el que proclama la salvación y dice Sion tu Dios. Luego nos complementa la carta a los hebreos cuando viene y nos hace recuerdo una vez más que Dios después de haber hablado de muchas maneras, por medio de nuestros padres, por medio de los profetas y en muchas ocasiones al final de los tiempos nos ha hablado por su hijo, en este tiempo final por medio de su hijo a quién constituyo heredero de todas las cosas y por quién hizo al mundo.

Al principio existía la palabra y la palabra estaba junto a Dios y la palabra era El

El evangelio de Juan al comienzo nos dice: Al principio existía la palabra y la palabra estaba junto a Dios y la palabra era El. En estas tres lecturas, de esta manera se lo recuerda como Dios, fue acompañando y haciendo realidad al final aquello que un día había propuesto, aquello que un día había dicho que enviaría a aquel que sanaría, que salvaría a todo el genero humano.

Dios valora la vida por que Él es la vida y la mayor alegría en la vida es el nacimiento de un hijo

Pues queridos hermanos el cumplimiento de esa palabra escuchábamos anoche en la lectura del libro del profeta Isaías que nos decía un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado. Un niño nos ha nacido un hijo se nos ha dado, Dios que desde el principio valora la vida, porque Él es la vida, si nosotros miramos la humana insistencia, en muchas oportunidades se escucha decir que la mayor alegría en la vida es el nacimiento de un hijo.

La presencia de un niño hace superar las fatigas, las incomodidades y trae la felicidad muy grande

Dicen que es algo extraordinario porque aquello el nacimiento de un hijo cambia la vida. La presencia de un niño hace superar las fatigas y las incomodidades y trae la felicidad muy grande, ante la cual o ante aquella felicidad ya no hay nada incomodidad o que se un esfuerzo.

Y por eso el nacimiento de Jesús en el tiempo y a través de la historia es un gran motivo de alegría, aun hoy, a pesar de las dificultades, a pesar de los inconvenientes de la vida.

Fue alegría para los ángeles, fue alegría para María y José, como nos narra el evangelio, fue alegría también para los reyes que vinieron desde lejos para ver la gloria de Dios, aquellos hombres que caminaron guiados por una luz, guiados por una estrella, esa luz es el mismo Dios.

Dios ha cumplido su promesa y nos ha salvado y liberado por medio de su hijo Jesús

Al encontrarlo, fue para ellos un motivo de alegría y por eso para nosotros la razón de nuestra alegría es que Dios ha cumplido su promesa y nos ha salvado y nos ha liberado por medio de su hijo Jesús.

Cristo nacido en el pesebre de Belén, es el Señor de la Gloria, es aquel que era, que es y que vendrá

Por tanto, la navidad que celebramos es el nacimiento, es la venida y es la aparición de Cristo. Ese Cristo que ha nacido en el pesebre de Belen, es el Señor de la Gloria, es aquel que era, que es y el que vendrá. Nació en el pesebre de Belén, desde la incomodidad, desde la pobreza, desde el sentirse solo sin embargo la soledad la llena el mismo. El plan salvador de Dios se hace realidad y a ese plan estamos todos nosotros llamados a contribuir para que esa venida del hijo de Dios sea realidad, se haga presente en la vida de todo hombre y mujer de buena voluntad.

Hoy les ha nacido un salvador que es el Mesías. Esa es la navidad

Por eso acogemos una vez más el mensaje que el ángel dijo a los pastores: Les traigo una buena noticia, una gran alegría para todo el pueblo, hoy les ha nacido un salvador que es el Mesías. Esa es la Navidad, por eso queridos hermanos, en esta fiesta es bueno que hagamos memoria del gran acontecimiento que sucedió hace dos mil años.

La Navidad de hoy es la presencia de Dios en nuestra vida y la Navidad del mañana es la esperanza de la segunda venida de Jesucristo

Por eso es bueno pensar que Navidad es el cumplimiento de la promesa, lo que aconteció en Belén era lo que Dios había prometido a través del tiempo y nos hace ver un Dios que es presente y que se hace presente en la existencia del género humano. Por eso es el Dios con nosotros, la Navidad del hoy, es recalca una vez más, la presencia de ese Dios que es el compañero de nuestra vida y la Navidad del mañana es la esperanza de la segunda venida de Jesucristo que vendrá como juez universal.

Jesús nos permite renacer, contamos con Él, es la fuerza para afrontar las pruebas de la vida, es la única condición que Dios pone.

La navidad es el nacimiento de Jesús, es la novedad que cada año hace posible y nos permite renacer de nuevo interiormente, renacer como persona, porque contamos con Jesús, el que es la fuerza para afrontar las pruebas de la vida, por eso queridos hermanos, el nacimiento del hijo de Dios es para todos nosotros, para todo hombre y mujer de buena voluntad, es la única condición que Dios pone.

Más allá de nuestras miserias humanas o más allá de todo lo bueno que podamos tener es más fuerte el amor de Dios

Tener y ser hombres y mujeres de buena voluntad, el nacimiento del hijo de Dios viene por eso a hacernos hijos bendecidos por la Gracia de Dios, debemos recordar que más allá de nuestras cualidades y defectos, más allá de nuestras miserias humanas, más allá de todo lo bueno que nosotros podamos tener, es mas fuerte el amor de Dios, encontramos la verdad, esa verdad es que somos de verdad amados por Dios.

El amor de Dios no depende y nunca dependerá de nosotros, es un don gratuito

Ojalá pudiéramos nosotros entender en la forma, ojalá nos sintiéramos de verdad amados por Dios, el amor de Dios no depende y nunca dependerá de nosotros. El amor de Dios no dependerá de nuestras cualidades o defectos porque el amor de Dios es siempre grande, es un don gratuito, es un don que no cuesta, solamente es importante acoger su palabra y buscar de verdad ser hombres y mujeres de buena voluntad.

Dios no nos ha dado un objeto o cosa, nos ha donado a su único hijo, ese es el motivo de la alegría

En este día es bueno recordar que Dios Padre no nos ha dado algo, no nos ha dado un objeto, no nos ha dado una cosa, sino que nos ha donado a su único hijo, y ese único hijo es el motivo de la alegría. Por eso es importante también que nosotros que hemos recibido el gran don de Dios, es bueno mirar la ingratitud del genero humano, la ingratitud del ser humano, nuestra ingratitud hacia Dios y mirar al mismo tiempo la injusticia que se comete a tantos hermanos nuestros. Esa injusticia que no es solamente con algunos sino con todos, que no es de alguno sino de todos.

¿Somos dignos de aquella generosidad de Dios? Seguro que sí

Queridos es bueno que enfrentemos también, ha hecho bien el Señor en darnos tanto, hace bien en seguir confiando en el hombre, hemos recibido y seguiremos recibiendo parte del Señor y el seguirá confiando en nosotros, pero la pregunta es ¿somos dignos de aquella generosidad de Dios? Seguro que sí, seguro que siempre a los ojos de Dios seremos sus hijos, porque Dios sabe que la única manera de salvar al ser humano es sanando sus heridas, esas heridas interiores, esas heridas que muchas veces supuran y duelen.

Despojémonos de todo aquello que impide que vivíamos nuestra vida cristiana y dejémonos transformar por el amor de Dios

Esas heridas que no son personales, sino son heridas por las cuales sufren muchos otros hermanos. Dejémonos tanto en esta navidad que el Señor transforme la vida de cada uno de nosotros, despojémonos de todo aquello que impide que de verdad vivamos nuestra vida cristiana. Despojémonos de todo aquello que es motivo de obstáculo y dejémonos transformar por el amor sanador de Dios, por el amor que sana las heridas, por el amor de Dios que libera de toda injusticia y de todos aquellos traumas arrastrados en el transcurso de nuestra existencia.

Dejémonos conducir por Cristo hacia la unidad, la paz, la reconciliación

Dejémonos amar por el amor incondicional de Jesús el Cristo que ha nacido hoy en Belén, en esta navidad dejémonos conducir hacia la unidad, dejémonos conducir hacia la paz, hacia la reconciliación. Cuantos de estos valores faltan en nuestra vida, en cada uno de nosotros.

La Paz, unidad, justicia, reconciliación son valores necesarios y fundamentales para construir un país

La paz, la unidad, la justicia, la reconciliación, valores que son necesarios y fundamentales y que como las necesita nuestra sociedad para construir un país sobre cimientos seguros de una convivencia en donde todos nos sintamos hermanos.

La misión es la de testimoniar y llevar esa luz que es la buena noticia, esa luz que es el Evangelio de Jesús

Finalmente, queridos hermanos, como benianos estamos llamados a tomar conciencia de la Misión y responsabilidad que tenemos cada uno de nosotros. La misión y la responsabilidad es la de testimoniar y llevar esa luz que brilló como dice el profeta esa luz que es la buena noticia, esa luz que es el Evangelio de Jesús.

Queridos hermanos que esta navidad se encuentre de verdad predispuestos a hacer las cosas bien, predispuestos a que en nuestra vida vaya desapareciendo todo aquello que impide que vivamos nuestra vida como hombres y mujeres no solamente de buena voluntad, sino como hombres y mujeres hermanos, hijos de un mismo padre que nos ama y que es el Dios de nuestra vida.

Que el espíritu de navidad nos ayude de verdad a comprometernos, a alejar todo aquello que no nos hace bien.

Que el espíritu de navidad que es tiempo de reconciliación de paz y de amor, nos haga caminar por caminos limpios, aquellos caminos que el Señor a través de la historia con el acontecimiento de la Navidad nos invita a recorrer.

Así sea.

En nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.