Internacional

Culminó Congreso Nacional de Jóvenes Católicos

Monseñor Ricardo Ezzati, presidente de la CECH, quien presidió la Misa de clausura del Primer Congreso Nacional de Jóvenes Católicos, agradeció a cada uno de los jóvenes y a la Pastoral Juvenil y afirmó que “estos signos nos muestran que la Iglesia está caminando por los mejores senderos, que son los senderos de Jesús”.

Luego de cuatro días de trabajo, los jóvenes se reunieron en el frontis de la Catedral, en Concepción, donde Monseñor Ezzati y con presencia de varios obispos encabezados por Monseñor Fernando Chomali, dijo que “frente a la catedral de la Iglesia de Concepción nos hemos reunido como cristianos, servidores de Jesús, que desde las comunidades del norte hasta las comunidades cristianas del extremo sur, hemos celebrado estos días una experiencia muy viva y profunda de cómo el espíritu del Señor guía a nuestra Iglesia”.

Añadió, precisando que al escuchar “el testimonio de ustedes, los pastores hemos sentido una profunda emoción, porque hemos podido tocar con nuestras manos y percibir con nuestra inteligencia y especialmente hemos podido sentir con nuestro espíritu que el Señor está presente en la Iglesia de los jóvenes, en la Iglesia que quiere a Jesucristo y que quiere hacer presente su mensaje”.

En su homilía, reflexionó invitando a los jóvenes “a conjugar, en su vida, 5 verbos que son esenciales para el crecimiento cristiano”.
“Conozcan cada día más profundamente a Jesucristo. No podemos ser cristianos si no conocemos al Señor y su mensaje de salvación (…) Y junto con conocer a Jesús hay que amarlo, sintiéndolo el amigo y redentor de nuestra vida. Gasten parte de su tiempo en este valioso encuentro con Jesús”.

Subrayó también sobre la importancia de “seguir a Jesús como lo hicieron los Apóstoles” , señalando que “seguir a Jesús de cerca, nos hace auténticamente cristianos y siguiendo a Jesús descubran su vocación que el Señor ha regalado a cada uno, sin tener miedo de seguir a Jesús como laicos comprometidos y ojalá algunos de sacerdotes, religiosas o religiosos”.

Los instó, además, “a conjugar constantemente, en su vida, la palabra celebrar a Jesucristo en la comunidad de la Iglesia, cada domingo. Es allí donde se fortalece la vida cristiana”.

Finalmente, planteó que en el crecimiento cristiano es necesario y fundamental servir. ”El verbo servir, en la experiencia de la pobreza de los demás. Sean, de verdad, misioneros en el servicio de la palabra y crean comunidad; ser diáconos de todas las necesidades de todos los hermanos, para crecer en la dimensión de la donación”.

La celebración eucarística contó con la imagen de la Virgen del Carmen Peregrina. Recordó que la Conferencia Episcopal de Chile decidió dejarla en esta zona, pensando de manera muy particular en la comunidad de Santa Clara de Talcahuano. “Hemos querido decir que allí donde hubo dolor y la muerte se hizo patente, ella estaría feliz de acompañar al pueblo que sufriente”.

Al concluir, Monseñor Ezzati envió a los jóvenes a evangelizar a otros jóvenes. “Vayan, en el nombre del Señor y de la mano de la Virgen María y muestren como ella el fruto bendito de su vientre, que es Jesucristo Nuestro Señor”.

Antes de la bendición final agradeció a la Iglesia de Concepción, “que nos acogió con gran cariño y disposición y agradecer además, de manera muy particular, a las familias que los han acogido a ustedes. A estas familias quisiera decirles lo que he escuchado de los jóvenes, que se han sentido muy bien como si fueran sus propias familias. Lleven a sus comunidades este espíritu para que en los próximos encuentros podamos vivir este mismo espíritu”, concluyó, en medio de aplausos y cantos de alegría.