Análisis

Crecimiento milagroso de votantes

Muy respetuosamente pedí a mi pariente espiritual que me mostrase su lengua y la cauta cholita quiso saber el motivo de mi extraña solicitud antes de proceder a ese acto de nudismo parcial tan sorpresivo, disipando su inquietud explicándole sencillamente que sólo quería saber si tenía pelos en la lengua mostrándomela sin tacañería, quedando ambos muy contentos al comprobar que no tenía pelos en la lengua y que por lo tanto llamaba pan al pan y al vino vino.

Aproveché de esa comprobación para preguntarle qué le parecía la actuación del “aparato electoral” organizado para hacer posibles las elecciones de octubre próximo.

Sin freno y sin tapujos, diciéndome que todo marchaba de acuerdo a lo previsto y que el candidato oficialista obtendría el 70 por ciento de la votación, cual era su deseo manifiesto, mientras que la oposición dividida obtendría algunos senadores y diputados.

Esa declaración contundente de la cholita cochabambina me puso muy triste y preocupado, y con mi clásica ingenuidad pregunté a mi comadre si no cabía la posibilidad de un milagro del cielo, a lo cual contestó la cholita con esa lógica implacable de algunos políticos de su tierra: “las cosas son así porque así nomás son y se producirán por la lógica que es la que determina los resultados políticos…”

Ante tal declaración quedé turulato y desde el fondo de mi alma rogué a la descendiente del inolvidable don Walter Guevara Arze, Ricardo Anaya y otros insignes cochabambinos que me explicara la razón de sus vaticinios tan dramáticos, como ser la fatal re-re-re elección de Evo Morales, virtual presidente Vitalicio de nuestro infortunado país.

La cholita de Quillacollo comprendió mi angustia ante la fatalidad de sus observaciones y me dijo mientras acariciaba con sus manos la pequeña dimensión de mi cabecita: “quiero que sepa usted y pueda comprender que el “aparato electoral” compuesto por el llamado Tribunal Supremo Electoral, las dependencias “biométricas”, las oficinas de Registro Civil y también las de Estadísticas ya han conseguido la inscripción de miles de nuevos ciudadanos que votarán por primera vez, legiones de ciudadanos que votarán en otros distritos por “cambio o traslado de sus domicilios”, todo un ejército de votantes que participarán de las próximas justas electorales. Todo ya está preparado, compadre. Así que yo le aconsejo que no nos hagamos ilusiones”.

Como mi comadre acariciaba mi cabecita pequeña y sin muchas ideas, de pronto empezó a echar humo y salió una idea luminosa que me llevó a proponer a mi comadre cochabambina: “Vámonos a Quillacollo, comadritay, para bailar, rezar y beber en la fiesta de la Virgen de Urkupiña”. Proposición que fue bien recibida por mi pariente espiritual.